martes, 14 de abril de 2026

Publicaciones "de antaño": La "Biblioteca Básica Salvat" (1969-1971)


A finales de los años 60 en España el Ministerio de Información y Turismo (o de «sí mismo» se decía, en referencia al uso que el ministro Fraga le daba para su propia promoción), convocó un concurso para la publicación de una colección editorial con el patrocinio de Radio Televisión Española. Dos empresas actualmente con solera en el ámbito impreso vencieron, una con sede en Barcelona —Salvat, fundada por los hermanos Pau y José Espasa junto a Manuel Salvat en 1869— y otra en Madrid —Alianza, desde 1966, por José Ortega Spottorno, quien luego creó el diario "El País"—, lo que supuso la llegada de la mítica colección "Biblioteca Básica Salvat", que hasta 1971 publicaría cien tomos.


Edificio modernista creado por el arquitecto y editor Pau Salvat i Espasa para que fuera la sede de la empresa a partir de 1916. Sita en la Calle Mallorca (Barcelona) 45-47-49. Otro de los hitos de la editorial fue la enciclopedia "Monitor. Enciclopedia Salvat para todos" de la que se calculan unas cifras de 300.000 ejemplares vendidos y para la que se creó una distribuidora propia: Marco Ibérica. Imagen con licencia CreativeCommons por Amadalvarez en Wikipedia.


En todos los tomos se incluye esta breve nota explicativa sobre el origen de la colección.


Uno de los edificios clásicos de la entrada a Madrid por la A2. Alianza pertenece a este grupo desde 1989. Creative Commons 0.

Cada uno de los libros lleva el subtítulo «libro RTV» en referencia al patrocinio de la televisión pública, unas guardas con la foto y dibujo de un templo clásico, así como una introducción por parte de una figura relevante que añadía su firma. Después de la larga posguerra y los efectos que esta tuvo en la ralentización de una creación cultural de calidad en España, cuando no la casi desaparición de la misma y la imposibilidad de adquirir determinadas obras foráneas, la Biblioteca Básica Salvat —y así me lo confirmó por ejemplo mi padre, nacido en 1952— fue una de las primeras oportunidades para acercarse a obras notables o maestras de muchas épocas diferentes, con traducciones correctas y un precio asequible (25 pesetas, que vendrían a ser unas 378 del año 1999 o unos seis euros actuales ajustando la inflación). Del éxito de la iniciativa da fe el hecho de que se calcula que el primer volumen, La tía Tula de Unamuno con prólogo de Julián Marías, vendió el millón de ejemplares, una cifra abrumadora.


La colección se divide en tres ámbitos: narrativa (cubierta naranja), teatro (azul) y ensayo (verde).


Detalle de la guarda y guarda volante de la cubierta. Motivo repetido en todos los tomos. (1)

El éxito provocó una segunda colección, con muchos títulos repetidos, entre 1982-1984. Aunque en época de la colección tanto Salvat como Alianza eran empresas independientes, ahora pertenecen ambas a la francesa Hachette Livre, la cual forma parte a su vez del grupo Lagardère el cual posee así mismo alguna compañía que fabrica armas. Interesante dato tal vez para comprender un poquito más al ser humano y el mundo en el que vive.





Detalles de los lomos. Como se puede observar, la selección es amplia, predominando la narrativa (de mucha calidad, con autores como Hammett, Pirandello, Wilde, Chejov…). Se añadieron títulos de la poco conocida por entonces Ciencia ficción, con "1984" de George Orwell o "2001" por Arthur C. Clarke. Esta última incluye imágenes de la película dirigida por Kubrick.





Aunque se puede leer la información de que las impresiones fueron en Estella, esto no sucedió con todos los tomos como se puede ver en infra:



Detalle de portada y la leyenda de la colaboración Salvat-Alianza






Detalle de los títulos y prologuistas, entre los que se puede encontrar a Miguel Delibes, Ana María Matute, Juan Benet… Carmen Martín Gaite prologa "El retrato de Dorian Gray", uno de mis libros favoritos y que leí por primera vez en esta colección.


Uno de los títulos más recordados y en el que podemos ver muestras del trabajo gráfico del Perich, Gila o Ibáñez entre muchos otros.  


Infra: D
etalle del final de la introducción en el número dedicado al humor gráfico y firma por Álvaro De Laiglesia.


(1) Aunque he pensado en alguno de los magníficos templos de Agrigento como modelo de la fotografía, no he encontrado ninguno que encaje. Gracias al usuario «The Marquesito» en el agregador de noticias Meneame, quien me apuntaba la posibilidad de que sea el templo de Poseidón en el cabo Sunion (Ática).


Publicaciones de antaño: La "Biblioteca Básica Salvat" (1969-1971) © 2026 by Víctor Deckard is licensed under CC BY-ND 4.0

¿QUIERE SABER MÁS?

—Artículos sobre otras publicaciones "de antaño":

(La "Isaac Asimov Magazine")


("Don Miki")


("Micromanía")


("Historia 16")


("Cuadernos Historia 16")


("Nueva Dimensión")


("Anticipación")


("Grandes héroes")


(Librojuegos)


—Pódcast sobre "Cuadernos Historia 16", la "Asimov Magazine", la editorial "Fondo de cultura económica" y "Don Miki":


—Vídeos sobre publicaciones "de antaño":

(sobre el origen de "Elige tu propia aventura" y análisis de los números 1 a 20)


("Elige tu propia aventura" de los números 20 a 40) 


("Resuelve el misterio". Timun Mas, 1985-1987) 


("La máquina del tiempo". Timun Mas, 1984-1990)


(Colecciones de "Dungeons & Dragons" basadas en "Elige tu propia aventura") 


(Librojuegos curiosos)


("Isaac Asimov Magazine" en España)


("Historia 16" y "Cuadernos Historia 16")


("Nueva Dimensión")

miércoles, 1 de abril de 2026

¿QUIÉN LE APRIETA LAS TUERCAS AL MECÁNICO?

Antes de empezar este exquisito análisis cinematográfico que engalanaría las páginas de cualquier número de Cahiers du Cinema, voy a formular por anticipado la pregunta que os haréis cuando sepáis de que dos películas voy a hablar:


¿Por qué pelotas escribe el tarado este un artículo sobre las dos versiones de The mechanic si no son ni obras maestras ni trending topic precisamente?


A lo que yo, también anticipadamente, respondo:


¿Y por que no? Peor sería delinquir. Es más, peor sería delinquir y que te castigase Bronson por ello.


La has cagado amigo


Y bien, si esta razón tan empírica es cierta, también lo es que el motivo principal de este artículo radica en Charles Dennis Buchinsky, o Charles Bronson para los amigos. Por que aunque servidor no es superfán del simpático bigotudo, se siente atraído tanto por su magnética y secundaria presencia en películas como The magnificient seven, The great escape u Once upon the west; como por su magnética y protagónica presencia en películas dentro de lo que podríamos llamar el Bronsonverso.


Sí, esos films en los que la estrella es este HOMBRE.


A estas alturas, el que escribe este texto aún no ha visto de esta película más que el comienzo; ¡y está deseando subsanarlo!




Como le divierte al que escribe este artículo (o sea, a mí) esta película.

Kinjite es un delirio con el que un GRAN amigo mío se orina de la risa.

Y dentro de estas pacíficas cintas se distingue el ala suave con títulos como Hard times o Mr. Mayestik, o el ala más dura con títulos como 10 to midnight, Kinjite, o su conocida saga de Death Wish; todas ellas con temáticas y escenas controvertidas.

    

Por ello, cuando me enteré de que el Statham estaba rodando un remake de esta peli, aún sin haberla visto me pregunté tres cosas:


1. -¿Sería tan original como para hacer un remake?

2. -¿Incluiría alguna escena sórdida Made in Bronson?

3. -¿Se atreverían a incluirla en el inminente remake?


Y aunque no os daré ahora estas respuestas que los más ávidos devoradores de películas tendrán; sólo decir que aunque ninguna de las dos The mechanic son una obra apabullante, son ideales para comparar YA y con spoilers en ORIGINAL VERSUS REPLICANTE.

 

EL CHASIS O SINOPSIS

 

Arthur Bishop, un solitario, metódico y efectivo asesino a sueldo, recibe el encargo de matar a su jefe, Harry Mc Kenna; entrenando después (cosa muy lógica y constructiva) al conflictivo hijo de este para que le ayude en su oficio.

 

THE MECHANIC (1972)

                                                       

        Caratula vintage y molona de The mechanic (1972)


Lewis John Carlino  firma un guion de trama tan sorprendente que hará levantar una ceja a los más estoicos del lugar al relatársela. Un viaje oscuro, repleto de momentos lóbregos y rocambolescos (fiesta en la casa de Harry Mc Kenna, después de su funeral y organizada por su hijo; desangramiento de la novia de Steve Mc Kenna con Bishop y Steve de testigos) que harán levantar las dos cejas a los menos impresionables del lugar durante su visionado.


Michael Winner articula este guion en una peli de acción que sorprende por un ritmo pausado impropio de una peli de acción. Con una apertura de quince minutos cuasi mudos mostrándonos a Bishop en plena faena asesina que es toda una declaración de intenciones por parte de Winner del que va a ser el tempo del film. Un tempo extensible a las escenas de acción, destacando las diáfanas persecuciones motorizadas, que tienen como punto fuerte el vuelo de una moto desde un risco.


Un Charles Bronson que exhibe economía de medios (eufemismo para llamarlo poco expresivo) resulta ideal dando vida a un asesino de apariencia rocosa pero tan vulnerable como poco empático. Dañado por un padre que le inició en el oficio (habéis leído bien), necesitado de muestras de cariño guionizadas por una prostituta (interpretada por su esposa Jill Ireland); y que tiene como partenaire al conflictivo Jan-Michael Vincent, que enturbia aun más la película con su perturbadora presencia.


Menudo pieza debió de ser el Jan-Michael este. Si leéis algo sobre él (y si veis fotos suyas de más mayor) flipáis.

A todo esto hay que añadirle una pausada música de Jerry Fielding, una fotografía de grano duro de Richard H. Kline y Robert Paynter, y una producción de Chartoff, Winker y el mismo Carlino.


Escenas memorables: La escena de apertura y la del ¿suicidio? (cosa que no queda claro) de Louise.


Escenas olvidables: Todas las escenas de lucha cuerpo a cuerpo, incluidas las del gimnasio.

 

THE MECHANIC (2011)

 

Caratula del siglo XXI. Para que contratar a un cartelista si con un fotógrafo y Photoshop hacemos filigranas.


Trama idéntica la de un guion rubricado por Richard Wenk y Lewis John Carlino (imagino que acreditado por ser el autor del guion original) en un libreto con unas diferencias tan enormes respecto al original como la de los peinados de los protagonistas de sendos filmes.


Destacando como empeño  principal el blanqueado del personaje de Bishop con detalles como estos:


A diferencia que en el film original, no hay ninguna duda de que sus víctimas se merecen espicharla.


Su jefe, Harry Mckenna (Donald Shutterland) es también su amigo.


       Donald saliendo un poquito para llevarse un dinerito.

Sólo accede a matarlo tras decirle que ha traicionado a la compañía para la que trabaja y pensando que él le hará sufrir menos que otro sicario.


Como es de suponer en un film de intenciones tan blandas como este, todo ha sido un engaño, no ha robado a la empresa, y era un honesto asesino de gente chunga.


Al darse cuenta de esto se vengará de los que le engañaron.


Este Bishop no recluta a Steve Mckenna por el egoísmo de estar enfermo o solo, él recluta a Steve por caridad y por culpabilidad. Ya que piensa que es mejor llevárselo a matar criminales a que se pasee por las calles buscando al asesino de su padre; aunque los remordimientos que siente se agudicen teniéndolo a su lado. ¿Alguien puede ser mejor persona y hacer peor las cosas? NO.


Este Arthur no precisa falsas escenas amorosas con su furcia, sólo sexo. En lo que también es el BOSS.


Simon West director de la taquillera y delirante Con Air, dirige este filme bajo la máxima del cine de acción de las últimas cuatro décadas, el flipamiento. Abriendo la película con la futura primera víctima de Bishop dándose un baño en una piscina escoltada por hombres armados. Una piscina de negras aguas en la que consigue distinguir un reloj que le ofrece Arthur desde el fondo. Asesinándolo después de intentar cogerlo y moviéndolo después por debajo (cual Jim Henson) para que la escolta piense que sigue nadando. What the fuck?


Statham exhibe calva, mentón, músculo, forma física  y carisma, que eclosiona en unas trabajadas y mareantes coreografías de las que vemos muy poco gracias al trabajo de West y de su montador. Este Jason de sólo tengo una cara, tiene como contrapunto a un efectivo Ben Foster con más registros faciales que él.


Música poco memorable, final menos desangelado y sorprendente que en la original (pero que deja la puerta abierta a las secuelas), completa un producto poco sorpresivo pero ligero y entretenido.


Si no hay cama... ¡Habrá hostias!

Escenas memorables: Todo el segmento de Ben Foster como cebo sexual para el gigantesco doble de escenas de acción Jeff Chase, con una espectacular escena en la que los dobles parece que se ganaron las lentejas; y la escena de la piscina, OF COURSE!


Escenas olvidables: Cualquiera de las escenas de acción menos la nombrada en el párrafo anterior, y la anodina y expeditiva escena de cama.

 

VEREDICTO PODCALIPTUS


Llegamos al momento de decidir, a ese momento tenso e injusto de los Talent Shows. Y lo hacemos quedándonos con el ORIGINAL. Denso, que no invita a muchas revisiones, pero que nos ha sorprendido más que su aceptable REPLICANTE. Sí, nos  quedamos con Fríamente sin motivos personales, como algún genio ebrio o loco la llamó en España.


¡Un abrazooooooo!

 

Si es que hasta Charles se descojona de como titularon a la cinta en España. 


P.D: Y respondiendo a la pregunta dos sita en el principio del texto, ya os desvelo que no, que la escena controvertida, (que no es otra que la del intento de suicidio o suicidio de la novia de Steve) no fue revisitada en la peli de Jason; demasiado desagradable para que empatices con un prota que puede comandar una futura franquicia.


Nuestras puntuaciones:

 

THE MECHANIC (1973): 6

 

THE MECHANIC   (2011): 5.5

 

 

FUENTES CONSULTADAS

 

Wikipedia.

Cine y cine. The mechanic.


Artículo perpetrado por vuestro menos frío y mecánico Señor Ros.



NUESTROS PÓDCAST ORIGINAL VS. REPLICANTE


Rashomon vs. Las cuatro confesiones vs La puerta del fantasma:

https://www.ivoox.com/10-x-33-original-vs-replicante-el-salario-audios-mp3_rf_130468634_1.html

Dredd vs. Dredd:

https://www.ivoox.com/11-x-19-dredd-contra-dredd-audios-mp3_rf_139523204_1.html

Las "7 películas de los 7 magníficos":

https://www.ivoox.com/11-x-40-original-vs-replicante-las-7-audios-mp3_rf_153744195_1.html

Los 7 samuráis vs. Los 7 magníficos:

https://www.ivoox.com/11-x-35-original-vs-replicante-los-7-audios-mp3_rf_150207049_1.html

Yojimbo vs. Por un puñado de dólares:

https://www.ivoox.com/11-x-06-original-vs-replicante-yojimbo-kurosawa-audios-mp3_rf_135097508_1.html

El salario del miedo vs. Carga maldita:

https://www.ivoox.com/10-x-33-original-vs-replicante-el-salario-audios-mp3_rf_130468634_1.html

"Original vs. Nicolas Cage":

https://www.ivoox.com/original-vs-nicolas-cage-el-beso-la-audios-mp3_rf_83711533_1.html

El seductor vs. La seducción:

https://www.ivoox.com/podcaliptus-8-x-10-original-el-seductor-siegel-audios-mp3_rf_76547623_1.html

El cabo del terror vs. El cabo del miedo:

https://www.ivoox.com/original-vs-replicante-el-cabo-del-terror-1962-audios-mp3_rf_49956257_1.html

The prize of peril vs. Perseguido:



Solo ante el peligro vs. Atmósfera cero:

https://www.ivoox.com/podcaliptus-2-x-31-original-vs-replicante-solo-audios-mp3_rf_11911290_1.html

La noche y la ciudad (1950 vs. 1992):

https://www.ivoox.com/podcaliptus-2-x-31-original-vs-replicante-solo-audios-mp3_rf_11911290_1.html



martes, 31 de marzo de 2026

UN RELATO CRUCIAL PARA LA CIENCIA FICCIÓN DURANTE MÁS DE MEDIO SIGLO: "THE ROLLERBALL MURDER" (HARRISON, 1973)

Imagen de cabecera: CC en rheaven.blogspot.com

Hace más de cincuenta años la revista “Esquire” publicaba un breve relato del escritor William Harrison: The Rollerball Murder (1973). Inédito en castellano, supuso un punto de inflexión relevante para la Ciencia ficción ―en estética y fondo― de todo el mundo, en gran medida por su conversión a una película de culto dos años después, que guionizó el propio escritor. El texto es pionero dentro de un subgénero, el Ciberpunk, que formalmente se fundaría una década después con Blade Runner (1982) y Neuromante (1984). Sin embargo algunos de los elementos nucleares del movimiento se encontraban ya en el trabajo de Harrison (1). Pasemos a analizarlo y contextualizarlo brevemente.


El texto se editaría posteriormente en colecciones de relatos. CC en isfbd.org

El arte no es indiferente de su época histórica y mucho menos la narrativa de Ciencia ficción, gran espejo proyectado hacia el futuro pero cuya imagen devuelve el presente. 1973 es el año de la llamada crisis del petróleo. En general los años 70 constituyen la ruptura social del orden establecido tras la Segunda Guerra Mundial. Posteriormente al gran conflicto bélico, el llamado mundo occidental había vivido unas décadas de estabilidad basadas en el fortalecimiento del estado de bienestar, en aras de reducir el recorrido de movimientos populistas y por el miedo al bloque “enemigo”. Este lo representaba fundamentalmente el comunismo pasado por el tamiz leninista (posteriormente nacional-stalinista) de la Unión Soviética. Ambos contendientes, rectores de la mayor parte de la dinámica política global, poseían sin embargo una serie de contradicciones internas que les llevaron a serios problemas, los cuales desembocaron en el pesimismo y crítica política que orbitó la cultura de los 70. Como este artículo versa sobre una obra estadounidense, podemos decir que en el caso de este país las fallas sistémicas venían dadas por una contradicción entre el fortalecimiento de la sociedad civil interna y una geopolítica exterior neocolonialista (en Vietnam o América latina, por citar algunos ámbitos). También por la progresiva asunción por parte de las élites de los postulados turbocapitalistas de la Escuela de Chicago, lo que cristalizará en los gobiernos de los 80 de Reagan o ―en el caso británico― de Thatcher.

Las investigaciones del prestigioso historiador Tony Judt son claves para comprender la crisis de los 70. CC en unmundoparacurra.es

La música fue reflejo de esta cuestión, con el desarrollo del movimiento punk, de profunda carga nihilista y atacado duramente por el conservadurismo. Su estética ―que permeará en la Ciencia ficción― tenía un claro significado apocalíptico, algo demostrado en obras imprescindibles sobre esta corriente como Por favor mátame. Una historia oral del punk. (McNeil, McCain, 1999). Será el formalismo que adoptarán obras icónicas del tipo de Mad Max (Miller, 1979) e incluso anteriores como Un muchacho y su perro (Jones, 1975, basada en un relato de Harlan Ellison). También Rollerball.

Fotograma de la curiosa "Un muchacho y su perro". Mad Max antes de Mad Max. CC en universodecienciaficcion.blogspot.com

No voy a adentrarme en la película, mucho más conocida. Valga decir que apoyada en el texto publicado en "Esquire", supuso otro ladrillo más en la construcción de la Ciencia ficción setentera. Ésta inmersa con pleno derecho en el cine del llamado “Nuevo Hollywood”, comprometido socialmente y catalizador de las fallas sociales anteriormente señaladas. El género fílmico de grandes salas estuvo ahí hasta el cambio de paradigma que marcó el estreno de Star Wars en el 77. Posteriormente vamos a hallar casos de este tipo de cine social a través del Ciberpunk (la mencionada Blade Runner puede ser un gran ejemplo) pero cada vez más aislados dentro del mainstream. Es significativo que la película de Scott fuera un fracaso en una taquilla atraída hacia otras perspectivas. Anteriormente el cine comprometido tuvo grandes hitos con obras de la talla de Taxi Driver (Scorsese, 1976) o El cazador (Cimino, 1978). La anticipación no se quedó atrás desde 2001 (Kubrick, 1969), en gran medida una obra sobre la deshumanización, hasta la ecológica Naves misteriosas (Trumbull, 1972) pasando por muchas otras más desconocidas, del tipo de la divertida parodia La carrera de la muerte del año 2000 (Bartel, 1975). Esta última pretendió subirse a la ola impulsada por Rollerball, pero constituye así mismo una disfrutable obra con méritos y personalidad propia. Tanto es así que se introdujo en la cultura popular e inspiró a famosos productos como el videojuego Carmaggedon (Stainless Games, 1997), que dio mucho que hablar.

Por lo que respecta a la literatura, podemos afirmar que dentro de estas corrientes tendió a ir un paso por delante del cine. Si la crisis de los 70 fue recogida por las obras fílmicas, sus inquietantes preludios encontraron eco en los libros. La generación Beat de Kerouac o Burroughs anticipó la desesperanza punk. Bukowski empezaba a ser cronista ―sin paños calientes moralistas― de los desposeídos, mientras que en la Ciencia ficción, la conocida como “nueva ola” se introducía sin temor en temas políticos desde los 60, aunque pudiéndose encontrar rastros de ella incluso en la década anterior (2).


La carrera de la muerte del año 2000, nacida en la factoría de Roger Corman. Un placer nada culpable: Rambo se encuentra con Kung Fu. CC en cinedelos80.blogspot.com

No es de extrañar que en los 70 aparecieran textos eminentemente sociales como el de Harrison, y que el campo estuviera abonado para adaptaciones importantes en cine. Fue el caso de Rollerball. Otro parecido lo encontramos en Robert Sheckley, quien con sus textos La séptima víctima (1953) y The Prize of Peril (1958) inspiró películas posteriores. Fundamentalmente de las representadas por el “deporte de caza al hombre”, que tiene uno de sus ejemplos más conocidos en Perseguido (Glaser, 1987). (3)

En The Rollerball Murder, pese a su brevedad, se profundiza más en la sociedad distópica que en la película. Sabemos que el mundo está dirigido por megacorporaciones. Cada una de ellas gestiona algún servicio básico privatizado, de modo que nos encontramos que controlan energía, transporte, comida, vivienda, aparte de lo que se denomina "Servicios y Bienes generales de consumo". El descontento social se canaliza mediante un deporte violento llamado Rollerball. Las reglas son modificadas constantemente para hacerlo más sanguinario y por tanto más atractivo a unas masas adormecidas políticamente. En este contexto, Jonathan, jugador principal del equipo en la órbita de la empresa de energía, encuentra cada vez más preguntas respecto a una sociedad que no le satisface pese a poseer lo máximo que ésta puede ofrecer.

La película de Rollerball posee ciertas virtudes estéticas, como las usadas para describir la vacuidad de la élite dominante. Impagable la escena en la que, para pasar el rato, se dedican a pegar cañonazos aleatorios con un pistolón láser.

Es un relato valiente, que crítica el sistema propio, algo fundamental en la ética política, como puso de manifiesto el imprescindible filósofo Baltasar Gracián. Es fácil ver fallos en la ideología ajena, no tanto en la que rodea al cronista, pero habitualmente se consigue la más valiosa denuncia cuando se habla de los “míos” y no de los “otros”. Aunque denunciado en su momento el carácter alienante del régimen soviético por numerosas obras, Harrison pone de manifiesto con su narración que los profetas del mercado capitalista, es decir las grandes empresas y sus voceros, suponen un peligro real para el individuo. En su relato describe cómo los ejecutivos hacen todo lo posible para la desaparición de los libros, buscando que la población vire hacia entretenimientos más inofensivos con respecto al sistema (4) y cómo el saber es entendido desde una perspectiva meramente utilitarista. “El conocimiento ha de servir para el poder o simplemente te hace caer en la melancolía” dice el dueño de una de las grandes compañías. Filosofía que nos hace recordar que en el “mundo real”, amplios sectores de la política califican a las humanidades de inútiles.

En definitiva, un texto que ejemplifica muy bien una corriente cultural que, medio siglo después, describe nuestro mundo y algunos de los peligros que nos acechan. Viva la Ciencia ficción.


A Harrison le intentaron comprar los derechos de las normas “deportivas” del Rollerball. El hombre se indignó, claro.


NOTAS

(1) Entre otros autores, como el posteriormente mencionado Sheckley desde una perspectiva de sociedad distópica. En la órbita de una tecnología deshumanizadora, el Ciberpunk tiene precedentes en la película Welt am Draht (Werner Fassbinder, 1973) y en el relato en que se basa, Simulacron-3 (Galouye, 1964).

(2)Por ejemplo con el relato El tunel bajo el mundo (1955) de Pohl, o con la novela Mercaderes del espacio (1953) del mismo autor junto a Cyril Cornbluth.

(3) Perseguido es adaptación de una obra de Stephen King, bajo seudónimo de Richard Bachman. El autor puede considerarse (entre otras muchas cosas) un escritor social, e inscrito en corrientes como la Ciencia ficción surgida de la “nueva ola”. Una descripción de sociedad distópica con juegos sádicos puede encontrarse en otra de sus novelas, La larga marcha (1979). Algunos exponentes del cine de acción de los 80, como en la propia Perseguido (1987) poseen cierta denuncia social, proveniente de la literatura y cine de la década anterior. Por su parte Sheckley innova dentro de una tradición rastreable al menos desde el relato El juego más peligroso (Connell, 1924). Lo hemos traducido con licencia Creative Commons (v. sección ¿Quiere saber más?). 

(4) Las grandes novelas distópicas ya alertaron sobre ello. Y desde luego con respecto al tema de los libros el modelo es Fahrenheit 451 (Bradbury, 1953) otra de las obras que anticipa el Ciberpunk.


¿QUIERE SABER MÁS?

—Artículo sobre Das Millionenspiel, crucial película alemana que versiona el relato The Prize of Peril. DECKARD, V. (2015). Ciencia ficción alemana e influyente: "Das Millionenspiel" (Toelle, 1970):


—Pódcast sobre el subgénero de la "caza al hombre" en ámbitos televisivos o de espectáculo público:


—Pódcast sobre Mercaderes del espacio:



—Artículo sobre Frederik Pohl. DECKARD, V. (2025). Figuras clave de la Ciencia ficción. Frederik Pohl (1919-2013):


—Relato de Connell El juego más peligroso (The Most Dangerous Game, 1924). Traducción Creative Commons y análisis. En formato texto y audio:


—Pódcast sobre Baltasar Gracián:




 


MÁS MEDIO SIGLO DE UN RELATO CRUCIAL PARA LA CIENCIA FICCIÓN: THE ROLLERBALL MURDER (1973) © 2026 by Víctor Deckard is licensed under CC BY-ND 4.0