Mostrando entradas con la etiqueta Hispacon. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hispacon. Mostrar todas las entradas

viernes, 2 de mayo de 2025

LA REVISTA "NUEVA DIMENSIÓN" (1968-1983): UN HITO DE LA CIENCIA FICCIÓN EN ESPAÑA

Señalaba Walter Benjamin en sus Tesis sobre filosofía de la historia que mucha gente yace bajo los escombros de lo que se denomina progreso. En el ámbito artístico, del que también se ocupó el filósofo alemán, sucede que algunas de las personas que más han hecho por el avance de la cultura han quedado a la sombra de su desarrollo. Valga este artículo como homenaje a algunas de ellas, en concreto a quienes estuvieron detrás de la adelantada revista de Ciencia ficción “Nueva Dimensión”. Acercaron nuestro querido género a miles de lectores en una época en la que esta labor era especialmente encomiable, teniendo en cuenta las dificultades derivadas de estar aún inmersos en una dictadura.


¿Quienes fueron los responsables de esta publicación? La pusieron en marcha Luís Vigil, Sebastián Martínez y Pedro Domingo Mutiñó (más conocido por su seudónimo Domingo Santos). Los tres demuestran una sinergia digna de estudio para los historiadores del arte: la de la relación entre una vanguardia de creadores fogueados habitualmente en el amateurismo y las exigencias del mercado. Podemos observar como en las diferentes ramas de la creación este proceso se repite: en la música con las maquetas, en el cine con los cortos aficionados y en el ámbito literario con los fanzines. Es precisamente este último modelo de publicación donde podemos rastrear a los autores que nos ocupan.

La revista se dividía entre Nueva Dimensión “Hoy” (con reseñas de todo tipo además de correos de lectores) y “Mañana” (con la narrativa de Ciencia ficción). Se publicitaron así mismo anuncios de fanzines, como “Bang!” (1968-1977) sobre cómic (infra).



Por cierto que otro ámbito artístico muy ligado a los fanzines es el de los juegos de rol. Hay que agradecer a Santos y a Vigil que acercaron Dungeons & Dragons al público español gracias a su labor en la edición Advanced publicada por Zinco (1992).

En la mancheta del “Manual del jugador” podemos ver el crédito de Santos como traductor. En el mítico módulo “Ravenloft” aparecerá de nuevo y Vigil como director de publicaciones. En el blog “rol de los 90” se ha seguido muy bien esta relación (v. sección “¿Quiere saber más?”).




Especificamente en Ciencia ficción Luís Vigil elaboró muy tempranamente el fanzine "The Friendly Bein" (1966) que ilustró con dibujos propios y el mismo año, junto con Sebastián Martínez, "Dronte". Un poco antes, en 1963, había visto la luz “Astral” considerada como la primera publicación española de género, siguiendo el modelo de textos franceses del tipo "Le Jardin Sidéral", éste bajo los auspicios de la asociación Cercle Littéraire d'Anticipation. Con este tipo de influencias provenientes del extranjero algo se movía poco a poco en España y se sumaba a los meritorios esfuerzos que algunas editoriales habían realizado sacando colecciones específicas en nuestro país, siendo primigenia la colección “Futuro” por Clipper (1953-1954). Otra fue Ferma con la serie "Infinitum" (1964-1968), en la que Santos publicó y trabajó en labores de asesor. La década de los 50 del siglo XX fue la sopa primigenia de la que resurgiría la literatura y se asentaría la edición relacionada con el género de anticipación en España. Y digo “resurgiría” porque durante el s. XIX algunos autores de nuestro país crearon obras de lo más interesantes. Uno de ellos nada más y nada menos que el premio Nobel Ramón y Cajal.

Izquierda “Busqueda Estelar” (Pohl, Kornbluth, tándem más conocido por “Mercaderes del espacio”, en la colección “Infinitum”). Derecha: número 1 (1978) de la tercera época de “Nebulae” en Edhasa, tal vez la más famosa. Pero la primera se remonta a 1955 y publicó además de a Santos, a otros autores españoles como Antonio Ribera.

“Cuentos de vacaciones” (1885-1886) son en realidad relatos de Ciencia ficción escritos por Ramón y Cajal bajo el subtítulo de “Narraciones seudocientíficas”. “El Anacronópete” (Infra, 1887) de Enrique Gaspar es un texto sobre una máquina del tiempo… antes de la más famosa de Wells (1895).


Viendo las posibilidades tanto culturales como de mercado Santos y Vigil, puestos en contacto por las interacciones surgidas a partir del naciente fandom español y los incipientes esfuerzos editoriales respecto a la Ciencia ficción, deciden trabajar juntos para crear “Anticipación” con el apoyo de la editorial Ferma, siendo en sentido estricto la primera revista comercial española centrada en la Ciencia ficción. El álbum profesional, siguiendo el simil musical, había crecido desde la maqueta. Esta publicación vio la luz en 1966 y aunque no acabó de asentarse —solo se editaron siete números— hizo muchas cosas bien, como traer textos de revistas estadounidenses, por ejemplo de la cabecera "Amazing Stories",  ayudando a sentar las bases editoriales en publicaciónes periódicas. Dos años después provó suerte, también de la mano de nuestros protagonistas, la Editorial Dronte. Esta vez sí llegó el éxito: había nacido “Nueva Dimensión”. Entre las influencias, como señala Domingo Santos en el editorial del número 49, la revista “Más Allá” argentina nacida en 1953. Podemos leerle:

“(…) me detuve ante un kiosko de las Ramblas barcelonesas, atónito, los ojos desorbitados; se me cayó la mandíbula, reuní tras rebuscar por todos mis bolsillos quince pesetas (¡Una fortuna para mí, por aquel entonces!) (…) Acababa de descubrir la ciencia ficción. Esto es lo que le debo a la revista Más Allá. Por eso hoy, yo, que inicié con dos locos más la aventura de Nueva Dimensión teniendo a Más Allá en mi mente, intentando imitarla inconscientemente" (ND. Agosto/septiembre de 1973).

La publicación fue una joya que aún no ha sido lo suficientemente reconocida desde el plano cultural oficial español. Estamos hablando de una edición que consiguió, pese a las dificultades, ser valorada como la mejor revista europea de Ciencia ficción en 1972 (Convención de Trieste) para ver el mismo año como se le dio el premio a la excelencia en la World Science Fiction Convention celebrada en Los Angeles. Estamos hablando en este último caso de la institución que otorga anualmente los premios Hugo, los cuales están entre los galardones de más prestigio respecto a esta literatura. En el resto de Europa y en los Estados Unidos se supo valorar antes el papel de “Nueva Dimensión” que en España. Aquí en cambio sufrió la censura, siendo secuestrado el número 14 (1970) porque el relato Gu Ta Gutarrak (Nosotros y los nuestros en euskera) de Magdalena Mouján Otaño, se entendió por las autoridades franquistas como que iba “en contra de la unidad nacional”. Cosas de las dictaduras. El ejemplar acabó viendo la luz con los contenidos modificados y el texto de la escritora no se volvió a publicar en la colección hasta el número 119 (1979). Por lo que respecta a la periodicidad surgió bimensual con un precio de 100 pesetas. Pasó a mensual en febrero de 1969, lo que da idea de su éxito y volvió a aparecer cada dos meses desde abril del 82, lo que parece indicativo de bajada de ventas. Su precio final fue de 300 pesetas con Dronte y de 500 con un único número de la editorial Fenix S.A que enseguida comentaremos.

Reconocimiento a Nueva Dimensión
Los galardones son merecidos. En la revista se publicaron textos de algunos de los escritores más importantes pudiendo citar a Philip K. Dick, Simak, Sheckley, Heinlein, Asimov, entre otros muchos; y se supo apoyar la producción propia, incluyendo el ámbito gráfico con la presencia de artistas brillantes muy aficionados a la anticipación como Josep María Beà o Carlos Giménez. Así mismo contribuyó enormemente a la ampliación de la comunidad de aficionados, por ejemplo con la publicidad y apoyo dado al Congreso Nacional de Fantasía y Ciencia ficción (HispaCon), nacido precisamente a finales de los sesenta (1969) y que sigue celebrándose. También es de reconocer el papel que “Nueva Dimensión” tuvo en ámbitos de divulgación artística, con reseñas habituales sobre obras relacionadas con el género. Incluyendo ámbitos diferentes al literario, como el cine, la televisión e incluso la radio o el teatro.

Giménez y Beà ilustraron en “Nueva Dimensión”. Arriba podemos observar una portada del primero para la revista y el integral de su imprescindible “Paracuellos”. Los dos han sido entusiastas seguidores de la Ciencia ficción. Giménez ha ilustrado obras clásicas por ejemplo de Stanislaw Lem y el segundo ha creado obras maestras dentro de la anticipación de humor como “La esfera cúbica” o “Historias de la taberna galáctica” (Infra.) Publicaron en la revista otros grandes artistas como Enric Sió. Glénat sacaría años después un ejemplar homenajeando a “Nueva Dimensión” (Recordando Nueva Dimensión, 2012).


Supra: diseño anunciando la primera “HispaCon” en España (1969, Barcelona) y reseña sobre Lovecraft. Abajo: análisis por Carlo Frabretti de una colección de relatos de Ciencia Ficción por Jose Luis Garci (con prólogo de Narciso Ibáñez Serrador). Ambos directores han sido también amantes del la Ciencia ficción.


La trayectoria de la publicación se truncó en octubre de 1982 tras 147 números. Hubo un intento el año siguiente de continuar la colección (número 148, diciembre de 1983) bajo la cabecera editorial Fenix S.A. pero no hubo más continuidad. Para los teóricos queda la labor de discernir el porqué. Tal vez una publicación de estas características ya no era tan atractiva para un mercado que se había transformado enormemente con la explosión de Star Wars (1977) y la explosión audiovisual relacionada. En cierto modo el testigo lo recogió la etapa de Forum de la Isaac Asimov Magazine en su edición española, que por cierto dirigió Domingo Santos, aunque tan solo se prolongó un par de años (1986-1987), que también hemos reseñado en Podcaliptus y que era más limitada en sus contenidos. En cualquier caso y más allá de las conjeturas, lo que sí podemos afirmar con rotundidad es que “Nueva Dimensión”, con sus gestores y colaboradores, realizó una inconmensurable labor en defensa del género de anticipación —y por tanto de la cultura— en España. Gracias y… ¡Viva la Ciencia ficción!

Supra: creativa publicidad para la suscripción siguiendo un clásico de la Ciencia ficción: los temores apocalípticos derivados de la Guerra Fría. Infra: reseña de la primera película del universo Star Trek (The Motion Picture. Wise, 1979).








De las cosas entrañables que uno se encuentra en ejemplares de Nueva Dimensión adquiridos en librerías de lance: la lista de los números que tenemos y nos faltan. Yo también lo hago, que tengo mala memoria.

Este artículo está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual 4.0 Internacional. En la licencia se incluyen las imágenes que, salvo indicación contraria, son propias.

This work is licensed under CC BY-ND 4.0 


LIBRO RECOMENDADO POR PODCALIPTUS PORQUE MOLA "ARMA DE CLÉRIGO". ES DECIR, "MAZO"


¿QUIERE SABER MÁS?

—Vídeo sobre la importancia de "Nueva Dimensión":
—Primer número completo de la primera revista comercial española de Ciencia ficción:
—Sobre las publicaciones de Dungeons & Dragons por Zinco:
—Sobre la primera HispaCon (Convención Española de Ciencia Ficción) en 1969:
—Sobre "Artal", primera publicación (que no revista) española de Ciencia ficción:
—Sobre las primeras colecciones de Ciencia ficción dentro de editoriales:
—Ficha de "Nueva Dimensión" en la base de datos de la Tercera Fundación:
—Ficha de "Nueva Dimensión" en la base de datos de Tebeosfera:

Todo nuestro contenido es libre o acaba siéndolo. Si quieres colaborar con nuestro proyecto puedes invitarnos a un cafecico en el siguiente enlace. El café es una droga muy aceptada por el capitalismo para generar plusvalía desde las cinco de la mañana. Eso es meh. Pero también sirve para estar despierto si te persigue Lady Terminator para liquidarte. Y eso es waper.

https://ko-fi.com/podcaliptusbonbon

 

 MÁS TEMAS MOLONES EN FORMATO PÓDCAST EN NUESTRO PROGRAMA "PODCALIPTUS BONBON":


https://www.ivoox.com/podcast-podcaliptus-bonbon_sq_f1157530_1.html


lunes, 10 de marzo de 2025

"HISPACON 69": LA PRIMERA CONVENCIÓN ESPAÑOLA DE CIENCIA FICCIÓN

 


La Ciencia ficción ha sido por desgracia un género maltratado en España, considerado como algo menor, un mero entretenimiento. Tal vez esta sigue siendo una opinión extendida incluso desde el ámbito de la intelectualidad, sea lo que sea eso, así que podemos imaginar como se veía a esta forma de expresión de modo generalizado durante el tardofranquismo (1). Sin embargo, contamos con varios elementos para reivindicar a una serie de figuras y eventos que en la historia cultural de nuestro país supieron ver en la Ciencia ficción el maravilloso género que es, también en sus vertientes políticas y filosóficas. Con el valor añadido de que, como en numerosas ocasiones las autoridades no sabían muy bien de qué iba todo aquello, algunos autores y editores avispados pudieron utilizar el género para salvar la censura (2).

 

Las autobiografías de Asimov y Pohl aportan numerosos datos para contextualizar las primeras convenciones estadounidenses. Foto propia.

Algunos de estos faros de conocimiento en nuestro país pueden encontrarse en obras concretas, como la posiblemente mejor adaptación fílmica de la novela Soy leyenda de Richard Matheson (Gómez Martín, 1967) (3) o en enventos como el que nos ocupa hoy, la “HispaCon” del año 1969: primera convención nacional de aficionados, creadores y editores en el ámbito de la Ciencia ficción y que se celebró en Barcelona entre los días 6 y 8 de diciembre. Fue un empeño que reflejaba el ímpetu y esfuerzo de una serie de personas e incluso empresas (como la editorial Edhasa con su línea especializada Nebulae) que contribuyeron a generar obras españolas de género, así como la difusión de autores imprescindibles foráneos, en unas condiciones realmente complejas como eran las ofrecidas por una dictadura basada en parámetros nacionalcatólicos, pese a los tímidos elementos aperturistas en el ámbito cultural a los que se vio obligado el régimen franquista.

 

 De forma muy significativa, el primer título de la colección Nebulae fue “Yo, robot”. Gracias a esta iniciativa editorial también se conocieron autores de la relevancia de Matheson o Ursula K. Leguin. Foto propia.

Esta fecha suponía un retraso de unas tres décadas respecto a la institucionalización de las convenciones nacionales por ejemplo de los Estados Unidos, país que con su primacía cultural en el denominado mundo “occidental” —sobre todo tras la 2ª Guerra Mundial— marcaría el paso en el establecimiento de muchas tendencias. En este tema son imprescindibles autobiografías como las de Isaac Asimov, así como las del editor y escritor Frederik Pohl. Ambos se conocieron precisamente en una de estas concentraciones —aún local— en 1938, y que por un lado anticipaba la llegada de la crucial y aún existente WorldCon (que otorga los premios “Hugo”) mientras que por otro nos señala ya la relevancia de la política en la Ciencia ficción y el debate al respecto dentro de esta forma de expresión. De hecho tanto Pohl como Asimov estuvieron entre “Los Futurianos”, partidarios del posicionamiento político dentro del género (4). Este tema anticipaba también la habitual disparidad de enfoques incluso en el plano organizativo, escribiendo el autor de Yo, Robot lo siguiente al respecto:

El 18 de septiembre de 1938 conocí, por primera vez, a otros aficionados a la Ciencia ficción. Sin embargo, entre la primera invitación y la segunda tarjeta en la que se me daban instrucciones para llegar al lugar de la reunión, había habido una escisión en el club de Queens, y un pequeño grupo disidente había formado una nueva organización. (Con el tiempo, llegué a darme cuenta de que los aficionados a la Ciencia ficción eran un grupo discutidor y pendenciero y que los clubes estaban siempre dividiéndose en facciones hostiles).

Asimov, 1992. p.60.



 Los Futurianos en 1938 y la, tal vez primera convención de Ciencia ficción de la historia, celebrada en Philadelphia en 1936. Hubo nueve asistentes entre los que se encontraba Frederik Pohl. (Ibid, 1978). Foto propia.

Aunque como vemos, la corriente de personas atraídas por esta literatura fue más tardía en nuestro país, los rasgos generales van a repetirse. Por ejemplo con esta tendencia a la separación, que no estuvo ausente en la conformación de la comunidad aficionada en España y de la que se hizo eco la completa crónica de la HispaCon que hizo la revista Nueva Dimensión, a la que hay mucho que agradecer en la conformación de una base de personas con interés por el género y como soporte para la creación de nuevas obras en el mismo. En ese sentido, en el revelador apartado “Los problemas de un Fandom que crece”, Luís Vigil escribía:

Una de las perspectivas más interesantes de la recien celebrada HispaCon ha sido el sacar a la luz un aspecto que —a algunos— ya nos venía preocupando desde que creímos atisbar su inicio: la escisión del fandom nacional (…) Por una parte han existido los que (…) han pretendido obtener una hegemonía sobre el fandom del país: los partidarios de la “colonización” del resto de España (…) Quedaban otros enemigos: los que no se querían integrar.

Nueva Dimensión 13, enero-febrero de 1970, pp. 141-142.

 

 Supra: número 13 de Nueva Dimensión, en el que se hace un profuso repaso a la HispaCon. Infra: Luis Vigil recibiendo una medalla por su labor de divulgador. Foto propia. 


Este texto es de extrema importancia para el estudio de la Ciencia ficción en España. Por un lado Luís Vigil quien estaba al frente de la publicación, junto a Sebastián Martínez y Domingo Santos, pone de manifiesto esta tendencia a la disgregación que ya se había hecho patente en los Estados Unidos y de la que se reía el “buen doctor” Asimov. Por otro lado el uso del lenguaje es interesante, al poderse apreciar el uso temprano de palabras de procedencia inglesa, como fandom, indicativo de la comentada hegemonía cultural del mundo estadounidense, al menos en el área de la Europa occidental, aunque esta asunción no debería implicar minusvalorar las obras autóctonas y su valor. 

 

  La C.L.A. (Círculo de Lectores de Anticipación) fue crucial en el registro de aficionados a la Ciencia ficción y en la organización de la HispaCon. Nueva Dimensión hizo publicidad al respecto. Foto propia.

 

La búsqueda de una implicación política del género, que como hemos señalado ya estuvo en “Los Futurianos” estadounidenses, también ha tenido reflejo en la Ciencia ficción española pese al ámbito limitado de la misma, y es rastreable así mismo en la primera HispaCon, sobre todo a través de la representación de Sodomáquina, obra teatral del italiano Carlo Fabretti, la cual según algunos investigadores bebe de la tradición distópica de obras como Nosotros de Zamiatin, o de las más conocidas 1984 o Un mundo feliz (5). Todo ello apoyándose en un elemento que ya puso de manifiesto por ejemplo Frederik Pohl, quien hasta el pacto Molotov-Ribbentrop formó parte del Partido Comunista e incluso falsificó su edad para intentar combatir en la Guerra Civil Española. Prueba en este contexto pudo ser el mismo Fabretti, quien tuvo conexiones con la misma organización y recibió permiso de las autoridades para la representación, aunque por otro lado sufrió enormes trabas para la organización de la segunda HispaCon, prevista el año siguiente en Madrid y de la que en gran medida estaba al cargo, pero que seguramente debido a presiones del poder tuvo que cancelarse (6). El compromiso social de la obra queda de manifiesto con alguno de sus fragmentos, como la acusación que se hace al protagonista, condenado a la “desintegración” entre otras cosas por:


Se te acusa de leer
Se te acusa de escribir
Se te acusa de sonreír
Se te acusa de soñar
Se te acusa de barbudo

(…)

Se te acusa de vegetariano
Se te acusa de consumir poco
Se te acusa de no ver la TV
Se te acusa de no ir al fútbol
Se te acusa de no creerte las noticias


Teatro, ciencia ficción y distopía en la España tardofranquista:
Sodomáquina (1970), de Carlo Frabetti (Miguel Carrera Garrido, p.11)

 


  Momento de la representación de la obra durante la HispaCon. El robot puede recordar a otra obra clave de la Ciencia ficción con mensaje político, “Ultimatum a la Tierra” con el entrañable (y potencialmente destructivo) Gort. Fotos propias.




Fragmento que nos da también la posibilidad de ver reminiscencias provinientes de autores como Richard Matheson con su, precisamente, Soy Leyenda y lo alejaría tal vez de otros con los que también se ha comparado como Kafka, del que posiblemente está ausente cualquier asidero ideológico. En cualquier caso, es la prueba de ese compromiso político en el que la Ciencia ficción tiene mucho que decir y que ha contado con insignes —y muy diferentes— representantes, desde el mencionado Pohl a los hermanos Strugatsky pasando por Ursula K. Leguin. Sodomáquina fue publicada en el número 15 de Nueva Dimensión, un especial sobre teatro, así como en Lo mejor de la Ciencia ficción española, antología dirigida por Domingo Santos. (Martínez Roca, 1982). Por cierto que esta figura también estuvo muy presente en la difusión de un ámbito cultural naciente, el rol, por ejemplo traduciendo nada más y nada menos que la Segunda Edición del crucial Advanced Dungeons & Dragons editada por Zinco (Vigil, quien trabajó también para la misma compañía, llegó a ser director de la revista Dragón).


 Edición española del Manual del jugador de AD&D con detalle de los créditos, en los que aparece Domingo Santos. Fotos propias.

Por lo tanto y pese a las dificultades de su organización, podemos afirmar a través de la observación de la primera HispaCon, que en España gracias al trabajo de una serie de aficionados y creadores especialmente comprometidos, se empezó a popularizar un género que repetía aciertos, errores y dinámicas de la potentísima Ciencia ficción estadounidense, pero con particularidades propias dignas de un mayor reconocimiento, desde la creación de Nueva Dimensión —revista que poco tenía que envidiar a las foráneas más importantes— a la creación de obras españolas que seguramente merecerían un mayor reconocimiento de las autoridades culturales de nuestro país, las cuales lejos de ser pioneras en ese sentido aún parecen arrastrar el viejo tópico de identificar Ciencia ficción con un género poco relevante. Labor además con el añadido señalado de las dificultades de un país que aún sufría una larga dictadura. Y eso que no solo hubo editores de primer orden o textos reseñables, sino que también en el ámbito gráfico España dio artistas interesados por la Ciencia ficción de primer orden mundial, como Carlos Ezquerra o los ya muy presente en época de la HispaCon, Carlos Giménez y Josep Mª Beà. Podemos ver en este sentido la lista de galardonados en 1969:

—Premio a Editora y Distribuidora Hispano Americana S. A., por su destacada labor como pionera en el campo de la ciencia ficción española, por su colección Nebulae.

—Premio a Carlos Giménez, por su obra gráfica en el campo de la ciencia ficción.

—Premio a Jaime Rosal del Castillo, por su labor como faneditor y fundador del CLA.

ND, Ibid, p.139.

 

 Ilustración de Carlos Giménez para Nueva Dimensión. Foto propia.

En este sentido, desde Podcaliptus nos gustaría reconocer el duro trabajo de todas estas personas que lograron abrir el camino de un género visto en España por numerosa gente, incluso medio siglo después, como algo secundario en el ámbito cultural. Y en un entorno político con el que lo mejor que podía ocurrir es que se mostrara indiferente. Entre unos motivos y otros la HispaCon no se ha normalizado en su periodicidad anual desde 1991. Está claro que todavía queda mucho que hacer desde el ámbito público, siendo aún llamativo que una colección como Nueva Dimensión no se encuentre aún digitalizada por la Biblioteca Nacional y con libre acceso vía Internet. En cualquier caso, todas estas dificultades sirven para poner en un mayor valor —si cabe— el esfuerzo de personas como Vigil, Santos, Fabretti, Giménez y Martínez entre otros.

 



 Detalle de la cronología de las primeras HispaCon. Fuente Wikipedia. Entrada Hispacon.


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual 4.0 Internacional.

Las imágenes se acogen a la misma licencia.


(1) Pese a la labor de reivindicación de figuras como Rosa Montero o Jose Luís Garci. Para un marco general, Carrera, 2021, pp. 1-2.

(2) Pohl, 1978.

(3) Se trata de un mediometraje realizado como proyecto en la Escuela Oficial de Cinematografía y recuperado gracias al proyecto “Doré en casa”.

(4) Asimov, 1992. p.60: “Este grupo (Los Futurianos) se había separado porque eran activistas que pensaban que los aficionados a la ciencia ficción debían adoptar posturas más antifascistas, mientras que el núcleo mayoritario sostenía que la ciencia ficción estaba por encima de la política. Si hubiese sabido algo de la ruptura, me habría puesto sin dudarlo del lado del grupo escindido, así que, de todas formas había llegado al lugar adecuado“.

(5) Carrera, 2021. p.19.

(6) Merelo, 2006: El motivo real es que no se permitía a Carlo Fabretti organizar nada, porque se suponía que iba a derivar en una concentración política anti-régimen. Se tuvo tiempo de avisar a los asistentes de fuera de Madrid para que no efectuaran el viaje.


¿QUIERE SABER MÁS?

—Asimov, I. Autobiografía. (1992, Barcelona: Ediciones B)

—Pohl, F. The Way the Future Was. A Memoir. (1978, New York: Ballantine Books)

—Carrera Garrido, M. Teatro, ciencia ficción y distopía en la España tardofranquista: Sodomáquina (1970), de Carlo Frabetti. En 2021, “Alambique: Revista académica de ciencia ficción y fantasía”. Enlace:

https://paperity.org/p/199492312/teatro-ciencia-ficcion-y-distopia-en-la-espana-tardofranquista-sodomaquina-1970-de-carlo

—Sobre la labor cultural de Domingo Santos también es muy interesante el papel que tuvo como uno de los directores de la Asimov Magazine en España. Lo contamos aquí:

https://podcaliptus.com/2021/09/23/publicaciones-de-antano-asimov-magazine-forum-1985-86/

—Sobre la versión española de Soy leyenda:

https://podcaliptus.com/2021/03/03/soy-leyenda-de-matheson-y-sus-versiones-cinematograficas-arte-y-filosofia-con-chorreras-en-el-analisis-filmico/

—Análisis del número 15 de Nueva Dimensión, dedicado al teatro:

http://www.literaturaprospectiva.com/?p=9007

—Artículo que hace referencia a la historia de todas las HispaCon (Merelo, 2006. :La Historia de las HispaCones en la web “Libro de notas”.

—Papel de Nueva Dimensión y de Luís Vigil en el ámbito del rol:

https://roldelos90.blogspot.com/2022/10/nueva-dimension-la-revista-de-ciencia.html

https://roldelos90.blogspot.com/2019/12/nos-ha-dejado-luis-vigil.html?m=1


LIBRO RECOMENDADO POR BLOGCALIPTUS PORQUE "MOLA ARMA DE CLÉRIGO". ES DECIR, "MAZO":