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viernes, 30 de mayo de 2025

HITOS DEL CINE "MALOTE": "ROBOWAR" (DAWN. ESTO... MATTEI, 1989)

Ya sabéis que amamos l'Italia por muchas cosas. Una de ellas y no menor, es el jolgorio que produce su cinematografía, desde por el arte elevado de algunas películas del bel paese, a la exploitation (copiar fórmulas de éxito) sin pudor de otras. Evidentemente con Robowar estamos en el segundo caso. Y uno excelso, porque en la cinta los compinches Bruno Mattei, Claudio Fragasso y Rossella Drudi se encontraban en su máximo esplendor. Si a ello le sumamos que nos topamos con actores, como Reb Brow, cuya carrera es desconcertante... solo tenemos buenas noticias, claro.

Es otra de esas pelis en las que se dice que se fumaban muchos porros y viendo los ojos de este señor... seguramente sea cierto.
De Mattei, Fragasso y Drudi hemos hablado en otras ocasiones, como cuando analizamos el "Italo-Alien", o cuando repasamos Troll 2. Sobre esta última Fragasso y Drudi (especialmente el primero) nos han querido vender la motocicletta de que querían exponer temas importantes como el de "la alimentación" o que "está a la altura de historias como las de Bacall y Bogart" (sic). Pero en Robowar no se molestan en disimular. Han declarado que basicamente vieron Depredador (Predator. McTiernan, 1987) y les gustó, bonita manera de decir que decidieron copiarla casi al fotograma. Pero no seamos injustos, que en el saco no se cortaron en introducir "fusilamientos" de Robocop (Robocop. Verhoeven, 1987) y Terminator (The Terminator. Cameron, 1984). Tres por el precio de uno. Si algo hay que reconocer a esta gente, es que ver alguna de sus pelis es meterse a velocidad X3 cultura popular "ochenter". 

 

La película se produjo por Flora Film, en realidad una "churrería" para sacar rapidamente pelis que pudieran aprovecharse del éxito de las obras estadounidenses más exitosas. Como hemos comentado más veces, y es algo que no estuvo limitado a Italia, las producciones trataban de aparentar lo máximo posible un origen made in Hollywood. Así se aumentaban las posibilidades de que algún incauto picara en el videoclub. Por eso era habitual que, al menos parte del equipo, se cambiara el nombre por otro en inglés. Y hay que reconocer que los elegían bien chulos, a lo "Max Power" de Homer. Aquí nos encontramos como director a Vincent Dawn, uno de los seudónimos más recurrentes de Mattei. Aunque tuvo más, bien elegantes, como Stefan Oblowsky, David Hunt, Pierre Le Blanc o Werner Knox. Me imagino la cara del funcionario policial que tuviera que rellenar el apartado "alias" de nuestro querido Bruno.

Ya te vale, Bruno. Ya te vale.
 
La verdadera historia de la monja de Monza (La vera storia della monaca di Monza, 1980) fue la primera colaboración (o el primer delito) entre Mattei y Fragasso. Pertenecía a la nunexploitation (Cine "de monjas". Sí, existe eso), en el que habitualmente había una importante carga erótica.

Uno de los lugares que la exploitation italiana eligió para rodar fue Filipinas y éste es el lugar en el que se perpetró Robowar. Se debió a que Ferdinand Marcos, dictador del país entre 1965 y 1986, decidió otorgar una serie de ventajas económicas y de logística (como facilitar equipamiento militar) a las producciones extranjeras que se realizaran allí. El caso más sonado es el de Apocalypse Now (Coppola, 1978), cuyo rodaje fue tan problemático que a punto estuvo de destruir, incluso físicamente, a su director, algo descrito magistralmente en el documental Corazones en tinieblas (Hearts of Darkness. 1991, Neil-Coppola, Bahr, Hickenlooper). Pero esa es otra historia.  Baste decir aquí que, aunque Robowar es posterior al gobierno de Marcos, podemos intuir cierta inercia que se mantuvo y aprovechó gente como el productor Franco Gaudenzi, colaborador de Mattei, para que esta gente elaborara algunos de sus "churros" por allí. Entre ellos Strike Commando (1987), más "homenaje" de Rambo, icono popular de la época, como es bien sabido. Pero lo importante es que fue la primera película en la que trabajaron Mattei y el actor principal de Robowar, el señor Reb Brown.

Nuestra banda de héroes y la rubia a la que se encuentran andando por la jungla, la cual maneja armas automáticas a la perfección, elabora explosivos y conforme avanza la trama está cada vez más maquillada. Se trata de Catherine Hickland, quien estuvo casada con David Hasselhoff y luego con un señor llamado Michael Knight. Es decir, con un tipo que se llama como el personaje que hizo famoso a su exmarido. A ver quien es el guapo o guapa que supera eso. Ah y canta en el álbum "Night Rocker" (Img vía Wikipedia). 
 

Brown tiene una carrera de lo más peculiar. Fue Capitán América en dos películas para televisión, participó en Más allá del valor (Kotcheff, 1983) con el director precisamente de la primera Rambo, así como en la australiana La muerte de un soldado (Death of a Soldier. Mora, 1986) por la que recibió cierto reconocimiento de la crítica. Incluso trabajó con el inclasificable, pero desde luego gran cineasta, John Millius en El vuelo del Intruder (Flight of the Intruder, 1991) aunque en un papel muy menor, siendo además una de las películas más irregulares de Millius.

Brown como "el capi". Img. Vía 13thdimension.com Abajo carátula de "Strike Commado" (ghoulishbasement.com) y más abajo carátula del videojuego Gryzor, que siempre me recuerda a este tipo de pelis.

Como ha descrito Quentin Tarantino en Erase una vez en Hollywood (Once Upon a Time... in Hollywood. 2019) era muy habitual que productoras de países foráneos a los Estados Unidos, contrataran a actores estadounidenses. Estos no estaban entre las grandes estrellas, lo que hubiera disparado los costes, pero incrementaban la pátina de autenticidad de las copias. Sucedía en películas europeas, siendo desde luego Italia uno de los lugares destacados, aunque hay casos especialmente graciosos de otros sitios, como el relacionado con Barbara Anne Constable para la indonesia Lady Terminator, o el de Richard Harrison, a quien el hongkonés Geodfrey Ho le pagaba por una película y luego le hacía aparecer, vía corta-pega, en cuatro. Imagino que si Harrison le pilla le hace al menos una "sillita eléctrica", aunque Ho es de esperar que sepa algo de kung-fu con decenas de pelis de ninjas hechas a sus espaldas (en serio).

El actor Max(imo) Laurel fue la conexión filipina del reparto. No solamente era de allí, sino que además interpretó en cine dos veces (1985-1987) al personaje de cómic Zuma, oriundo del país. Aquí nos deleita con un movimiento a lo Bud Spencer (Carlo Pedersoli), está claro que se fijó en los mejores.  
El caso es que Brown entró en las churrerías italianas con Yor, el cazador que vino del futuro (Il mondo di Yor, 1983) de mano de Antonio Margheriti, que es otro que tal. De ahí a la mencionada Strike Commando, acompañado muy significativamente de Christopher Connely, conocido en Estados Unidos por la series televisivas Peyton Place y Paper Moon, esta junto a una niña Jodie Foster. Se trata de historias paralelas a las de Clint Eastwood, quien también venía del mundo televisivo y allí se habría quedado de no ser por Sergio Leone. El problema para Brown y Connely es que no se toparon con el director de la Trilogía del dolar, sino con Margueriti y Mattei. Así es la vida, pero fijo que se lo pasaron bomba.

Aquí tenemos al actor John Dulaney ("Papa Doc"), haciendo el viejo truco de agitar mucho los brazos para hacernos creer que lo están arrastrando al fondo. Ha comentado que en la época vivía en Filipinas y no estaba precisamente en forma, mucho menos para interpretar a un soldado de las fuerzas especiales. A nadie pareció importarle.

Con respecto a Robowar, ¿qué les voy a contar? Hay risas para quien guste de este tipo de cine. No voy a hacer mucho destripe, que de eso ya se encarga el robot protagonista, Omega 1.  Además lo divertido es verla, preferiblemente con colegones, e ir comentando lo absurdo de situaciones y diálogos, que encima tratan de recordarnos a los grandes taquillazos de la época. Por otro lado esta gente sabía hacer cine en lo técnico, de modo que, a diferencia del cine "malote" a lo The Room (Wiseau, 2003), nos encontramos con buenos encuadres o fotografía, pero con señores "hipermusculados" (bueno, no todos), diciendo chorradas a un nivel bastante más desconcertante que las presentes en los blockbusters. No sé a ustedes, pero para mí esto es de las cosas que me provocan alegría de vivir. Así que, muchas gracias a los que contribuyeron a crear esto, que no todo el mundo nos trae parabienes. Y como siempre digo en estos casos, Viva l'Italia!  

En la época se llevaban mucho las peceras, así que nuestros amigos nos lo hacen saber. Arqueología vía cine. En realidad el ¿diseño de producción? es una de las "virtudes" de la película. Al respecto, el top celeste que le encasquetan al pobre Brown es uno de los mejores momentos. No, no pretendía ser una comedia.  


También son gloriosas las tácticas avanzadas de guerrilla que usa esta gente, como usar hojas muy "tochas" para esconder el arma mientras andan. Pero solo el arma, nada más.



Entre las escenas calcadas sin pudor de Depredador, la de disparar sin ton ni son a la jungla. El hombre del primer plano era Romano Puppo, quien se comenta fue el que estuvo dentro del traje del Predator-Robot la mayor parte del tiempo, aunque no está claro. Abajo, degustando más hierba de la comarca (suda mucho y su mirada es de las más enrojecidas del reparto). Ah, fue doble de Lee Van Cleef en "El bueno, el feo y el malo" (1966) Más abajo, Omega 1 a tope. 


Lo del robot es alucinante, entre otras cosas por su escasa capacidad visual (abajo), lo que (supongo) explica, su torpeza, por lo demás bastante aleatoria.


—No se van a creer lo que me costó este "pichorro". Pues lo mismo que a ustedes ver Robowar, que está conservada en archive.org Miren en los enlaces de abajo, que saltarán por los aires de alegría. 


 

 
¿QUIERE SABER MÁS?

—"Robowar" conservada en Archive.org: 

https://archive.org/details/robowar-1988

—Pódcast sobre "Robowar":

https://www.ivoox.com/11-x-33-cine-malote-robowar-o-solo-audios-mp3_rf_146760164_1.html 

 —Pueden ser de interés los siguientes libros, el primero sobre el cine de explotación italiano relacionado con la Ciencia ficción, y el segundo sobre el género western, en el que el crítico Carlos Díaz Maroto no sólo habla de este género realizado en Italia, sino en general y, entre otros lugares, también en España ("cocido western"):

 SALAS , A. (Coord.) Apocalypse Domani. La década dorada de la exploitation italiana de Ciencia ficción (1977-1990). Barcelona: Hermenaute, 2019.

DIAZ MAROTO, C. Cine del oeste. De la A a la Z. Madrid: Jaguar, 2010.

Este artículo está bajo licencia Creative Commons (Atribución-Compartir igual)

Hitos del "cine malote": Robowar (1989) © 2025 by Víctor Deckard is licensed under CC BY-ND 4.0  


LIBRO RECOMENDADO POR PODCALIPTUS, PORQUE "MOLA ARMA DE CLÉRIGO". ES DECIR, "MAZO"

 

viernes, 18 de abril de 2025

EL "ITALO-ALIEN": PELÍCULAS ITALIANAS Y UNIVERSO ALIEN

De nuestros hermanos italianos nos han llegado regalos maravillosos, como la trayectoria de mi admirada Raffaela Carrà, o la pizza. En el cine han sido bastante duchos a la hora de aprovechar corrientes de éxito, habitualmente provenientes de los Estados Unidos, dándoles un girito. O medio, o copiando las escenas tal cual y “p’alante”. Mejor dicho, avanti. Lo que no debería hacernos olvidar que en ocasiones superando a los originales y creando corrientes propias muy respetadas, caso del Spaghetti Western. Un campo en el que la dinámica cultural de la exploitation italiana se ve estupendamente, para bien, para mal y para risas, es el de nuestra amada Ciencia ficción. Aunque hay otros ejemplos paradigmáticos, hoy he elegido para comentar el del “Italo-Alien”. Al fin y al cabo si hubo un italodisco, pues el “organismo perfecto” —que decía el turulato Ash— no iba a ser menos. Andiamo.

Fotograma de Terrore Nello Spazio. Aunque hay quien puede poner esa cara con el cine "exploitation", en realidad tiene sus virtudes. Dominio Público en Wikipedia (it).

En 2003 se editó la colección para DVD Alien Quadrilogy, con abundante material y versiones extendidas (obviando Aliens. El regreso, porque Cameron ya había realizado la suya y sin la participación de Fincher para la tercera, porque es una peli que no quiere tocar ni con el brazo de otro), quedando establecidas las cuatro películas “clásicas” de nuestro amado xenoformo. Ya hay bastante división de opiniones a partir de la segunda, y lo que vino después… ejem. Digamos que es otro tema, aunque no se puede obviar que en el “universo extendido” de Alien hay productos muy aprovechables, como los primeros arcos de los cómic editados por Dark Horse, o el guion no rodado de William Gibson para la tercera y que ha visto igualmente la luz en formato de viñetas. Son también cuatro las pelis italianas que representan muy bien los puntos fuertes y débiles de su aproximación a esta saga. Una de ellas bastante anterior al inicio de la misma, situado en 1979 con esa obra sublime conocida como El octavo pasajero. Enseguida me explico.

La edición Quadrilogy de Alien supuso cierto impacto en el mercado del DVD, al considerarse un referente de edición con material adicional, por ejemplo con el documental "Superior Firepower". Creative Commons en Xenopedia (avpfandom.com)

TERRORE NELLO SPAZIO (Mario Bava, 1965)


Mario Bava es uno de esos directores que, salvando los reparos de “vamos a ver una peli de los sesenta con decorados de corchopán”, te puede dejar con la boca abierta con su virtuosismo. Al fin y al cabo tiene en su haber una espléndida obra que representa lo mejor del giallo en su comunicación con el género slasher (ese de enmascarados persiguiendo a jovencitos que hacen guarreridas). Antes siquiera que éste encontrara su asentamiento “oficioso” con el Halloween de Carpenter (1978). Me refiero a la espléndida Bahía de sangre (Reazione a catena, 1971), que todo aficionado a la hemoglobina fílmica no debe perderse. Pero es otro tema. En el caso de Terrore nello spazio, Bava se apoya en la ya larga tradición por entonces de monstruos espaciales para sacarse de la manga una historia con atractivos giros argumentales, conseguida atmósfera mediante ideas brillantes y un tratamiento de la imagen que solo queda respetar cuando él mismo dijo —literalmente— que para ambientar un planeta extraterrestre “solo tenía dos piedras de plástico”. Bravo.

Um, creo que he oído algo. Imagen CC en oldschoolheretic.blogspot.com

De las excelencias de esta película da prueba el hecho de que algunos elementos narrativos están claramente “homenajeados” en Alien. El octavo pasajero, aún sin quitarle el más mínimo mérito a ésta. Antes de la llegada de internet estas cosas eran más fáciles de disimular. Pero ante las evidencias ya por entonces el guionista Dan O’Bannon, uno de los motores detrás de Alien, tuvo que pasar de “no he visto esa película italiana de la que usté me habla” a reconocer que sí, que la “homenajeaba”. Los cambios de opinión no son cosa exclusiva de algunos políticos. Pero no entraré mucho en detalles por si no conocen la peli. Si son amantes de la Ciencia ficción, véanla. Es muy posible que la disfruten.

ALIEN 2 SULLA TERRA (Ciro Ippolito como “Sam Cromwell”,1980)

Alien 2 Sulla Terra —Querida experta, ¿debería cundir el pánico? —Pues casi sí. (imagen en cinedelos80.blogspot.com)


Tras el estreno de la película de Ridley Scott, el género fílmico de la Ciencia ficción (y el del terror) se revolucionó por su influencia. No deberíamos olvidar aquí que Alien es así mismo —en parte—exploitation de otro hito, el que supuso Tiburón por Spielberg en 1975. Pero con el xenomorfo la chavalada andaba agitada: ¿habrá un Alien en la Tierra? ¿cuando llegará? Interrogantes que se intensificaron con la excelente secuela de James Cameron. Pero los productores italianos, siempre rápidos a la hora de satisfacer a quien sea, no tardaron ni miaja en ofrecernos lo que se pedía. Bueno, más o menos. Y como podía ser más menos que más, por si acaso ponemos “Alien” y “2” en el título para que así los incautos “piquen” cual pececillo en el videoclub. Eso cabreaba mucho entonces, “¡otra italianada!” decía la gente y ahora las vamos buscando a propósito. La vendetta se sirve fría.

Una de las cosas que enseña esta peli es a no recoger por el monte pedruscos pintados de azul brillante. Dominio Público en Wikipedia (it)

Con Alien 2 comienza el desmadre en este tema. Maravilloso desmadre, añadiría yo, sobre todo si se es amante en el cine del terror un tanto bruto, especialmente agradecido para ver con “amiguis” comentando las jugadas y diciendo cosas como “Buaaala, pero, ¿que coj…?“. Es esta película un excelente ejemplo de una trama que no tiene (casi) nada que ver con la saga “homenajeada” en el título, pero que salvando esa “pequeña” salvedad, es otro filme digno de visitarse. Al fin y al cabo vamos a tener a una prota “sensitiva”, hemoglobina a raudales, espeleología loca y cinco minutos finales que si a uno no le dejan con la boca abierta, es que es de madera. Menudo cierre, a la altura de… No, no voy a hacer spoiler sobre él, que “destripes” ya hay unos cuantos dentro de la cinta, je je. Por otro lado, no me resisto a comentar que después de toda esta movida con el título, va el Ciro y muchos años después se cabrea porque dice que otra peli (fácil que sepan cual si han visto ambas) le ha copiado. Con un par.

CONTAMINATION. ALIEN ARRIVA SULLA TERRA (Luigi Cozzi como “Lewis Coates”,1980)


Las imágenes aéreas sirven para: uno, rellenar metraje; dos, dar a entender que se está donde no se está. Un clásico de la "exploitation". Img en Wikipedia (it).

Uno de los placeres de la vida, querido Conan, es ir a Filmaffinity para ver lo que dice el respetable sobre obras como esta y encontrarse con expresiones como “no toquéis los huevos” o “solo los italianos iban a tener pelotas para rodar algo así”. Si en la peli de Ippolito se disimulaba una (fabulosa) trama que en realidad no estaba relacionada con Alien, aquí la peli de Cozzi (firmando en estrategia muy común como Lewis Coates) “homenajea” la obra de Scott a niveles siderales. Tenemos los huevos (calcados), explosiones corporales y el peligro de expansión de todo eso de una mala disimulada manera. O buena, porque tampoco parece que les importara mucho. Pero, claro, mezclado de una forma capaz de llevar los niveles de algarabía al éxtasis. Al fin y al cabo, el productor lo que quería era un “homenaje” de una peli de James Bond. Así que tenemos Alien mezclado con 007 en plantaciones locas de café a las que llegan los protas, porque los malos no se molestan en disimular borrando de sus cajas llenas de cosas “chungas” su dirección y código postal. Elementos como este y otros, como que desde la producción se le insistió a Cozzi en “meter mucha sangre, porque eso vende bien en Japón”, hacen de esta cinta otra posibilidad muy real de disfrute.

Cualquier similitud con el original es plenamente intencionada. CC en sickopsychotic.blogspot.com

Por lo demás, Luigi Cozzi es una fuente inagotable de alegrías. Desde las más intelectualoides, porque va el tío y se marcó al comienzo de su carrera una peli experimental (Il tunnel sotto il mondo, 1969, sobre un relato clave de Frederik Pohl) hasta el desmadre máximo que supone el “homenaje” a La guerra de las galaxias conocido como Starcrash (1979) con no pocas virtudes y que mucha gente ahora prefiere revisitar antes que el original. Al fin y al cabo hay stopmotion entrañable, está David Hasselhoff, un Christopher Plummer que se lo pasó pipa en Roma… entre otro “montón de cosas güachis” que decíamos de peques y que pueden hacer de esta obra, junto a Contamination, una excelente posibilidad de feliz sesión doble.

La carátula de (ejem) Shocking Dark que se vio habitualmente en España. Sin embargo el "homenaje" fundamental es el Aliens de Cameron. CC en filmesparadoidos.blogspot.com


SHOCKING DARK (Bruno Mattei como “Vincent Dawn”, 1989)


Durante unos años la Fox no supo muy bien qué hacer con el éxito de Alien, hasta que contrató a otro más bien novel director, James Cameron y le salió bien la jugada con Aliens. El regreso (1986). Un peliculón, para cuyos resultados tal vez no sea lo de menos que Cameron, aunque sin muchas películas a sus espaldas, se había fogueado ya en Italia con una exploitaition de la factoría Corman (Piraña 2. Los vampiros del mar, 1981) Pese a la mala experiencia que dice que fue, le permitió familiarizarse con efectos especiales artesanales que luego pondría en práctica en otro punto de inflexión del género, el cual al fin y al cabo era cine de bajo presupuesto: The Terminator (1984). Un nuevo caso de caminos de ida y vuelta que hacen mirar con más respeto a la serie B. En cualquier caso Shocking Dark es la hermana gemela de Aliens que se crió en Italia, aunque el baile de títulos que conoció trataba de no dejarse a ningún incauto atrás, fuera lo que fuera que éste andara buscando en el videoclub. Y es que esta peli se conoció no solo como Shocking Dark, sino también como Aliennators, Alien 2, Contaminator, Terminator 2 o Terminator II. Un fílmico “me llamo como tú quieras, cariño” en toda regla. Eso sí, la caratula habitual es un calco de la peli protagonizada por el “Chuache” (la vi en su día en el videoclub, levanté una ceja y no la alquilé haciéndome el digno, inconsciente de mi) pero la trama sigue paso a paso a Aliens. A ver, “paso a paso”, entendámonos: con ambientación en Venecia, uniformes chorra, escenas de tensión divertidísimas (la prota no abre una puerta de dos botones porque solo le da a uno y no se le ocurre, —¡qué locura!— pulsar el otro hasta que alguien se lo dice) y el nivel de calco se salta la escala “despiporre” hasta para los cánones italianos (está Newt tal cual, está Ripley tal cual, está Vásquez tal cual, hay diálogos practicamente idénticos). Todo ello con un giro de guion a los diez minutos del final que es la definición máxima y más clara de un Deus ex machina (algo que pasa porque sí) que yo he visto en un film. Fabuloso.

Otra variante, esta como Aliennators. CC en ghoulishbasement.com

De la misma manera que en casos anteriores, Mattei es maná de los dioses. Además, como sucede en el caso de Shocking Dark solía colaborar (o conspirar) con otro que tal, el señor Claudio Fragasso, autor de la que para algunos es la “peor peli de la historia” (esto es difícil de determinar): Troll 2 (1990). Pero si los filmes para ser malos de verdad NO deben provocar carcajadas, estos dos hacían obras muy buenas. Porque menudo descoj… risas. No me resisto a recomendarles otro fruto de su “churrería”: Robowar (1988) esta tras la estela de la también influyente Depredador de 1987 (ya vemos que no tardaban mucho en mostrar admiración con sus “homenajes”) y que nos ofrece entre otros elementos “chachi” el ver a Reb Brown (sosías de Schwarzenegger) vestido con una camiseta azul celeste que no le tapa el ombligo. Si no les convenzo así, me he quedado sin argumentos.

Lo del botón es REALMENTE bueno. CC en filmesparadoidos.blogspot.com

Pues hasta aquí el repaso. Con esta selección queda de manifiesto cuan importante ha sido el cine de serie B (o Z), no solo por las risas actuales (que ni tan mal) sino también porque ha sido capaz de ser así mismo influyente (Terrore nello spazio) incluso generando narrativas propias (spaghetti western) o siendo escuela de directores que luego se consagraron, como pasó con Cameron y Piraña 2. Así que ¡Viva la Ciencia ficción! ¡Viva Alien! y ¡Viva l’Italia!


Sean felices. Nunca se sabe cuando los Alien se pueden dar un paseo por la Tierra... ¡Y QUE AHORA LES TOQUE A USTEDES! (CC en syckopsychotic.com)

This work is licensed under CC BY-ND 4.0


Todo nuestro contenido es libre o acaba siéndolo. Si quieres colaborar con nuestro proyecto puedes invitarnos a un cafecico en el siguiente enlace. El café es una droga muy aceptada por el capitalismo para generar plusvalía desde las cinco de la mañana. Eso es "meh". Pero también sirve para estar despierto si te persigue Lady Terminator para liquidarte. Y eso es "waper".

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LIBRO RECOMENDADO POR PODCALIPTUS PORQUE MOLA “ARMA DE CLÉRIGO” (ES DECIR, “MAZO”)




¿QUIERE SABER MÁS?


—Para entender a James Cameron, merece la pena ver su trabajo de prácticas Xenogenesis (1978). Tenemos artículo al respecto:

https://podcaliptus.com/2023/01/27/xenogenesis-1978-el-surgimiento-de-james-cameron/


—En el podcast “El navegante del recuerdo” se abordan profusamente las pelis de Alien:

https://www.ivoox.com/navegante-del-recuerdo-9-alien-aliens-audios-mp3_rf_120089390_1.html


—Puede ser de interés en la aproximación al cine italiano de explotación, entre otros libros, Apocalypse Domani (Sala, A. coord, 2019)

miércoles, 9 de abril de 2025

HITOS DEL CINE "MALOTE": TROLL 2 (1990. FLOYD, ESTOOO... FRAGASSO) O "MAMÁ, EL ESPÍRITU DEL ABUELO ME HA REGALADO UN CÓCTEL MOLOTOV"

Troll 2 constituye una leyenda dentro del cine “malote”, el que te arregla el día haciéndote reír aunque no fuera la intención original de la obra. Especialmente por eso, porque la fusión del bajo presupuesto con guiones estrafalarios, provoca en ciertas películas una concatenación de situaciones absurdas, para jolgorio del público. Especialmente en una época, la de los 80-90, en la que creadores de países como Italia trataban de introducirse en el lucrativo mercado del formato doméstico. Muchas veces colocando una serie de trampas, como poner títulos que trataban de engañar al posible espectador, lo que aún provoca más hilaridad a día de hoy. En este contexto la historia que voy a presentarles aquí vuela muy, muy alto. 


La cosa comienza estupéndamente, con una "ninfa" con pecas pintadas con rotulador y con un tipo que ingiere un potaje verde que, afortunadamente, va a estar presente durante toda la peli.

Enseguida descubriremos que el abuelo le está contando al niño la historia al estilo de "La princesa prometida". Pero "en mejor" porque en realidad es un espíritu, a veces tiene muy mala leche y sus poderes, como veremos, son totalmente aleatorios.

Por supuesto, se realiza el viejo truqui de intentar hacer pasar una producción foránea a los Estados Unidos como hollywoodiense. O algo así, de modo que la atmósfera es raruna. El objetivo era lograr espacio en los videoclubes de todo el mundo con rodajes en inglés. Más o menos, porque en este caso, aunque los actores son estadounidenses (de un pueblito de Utah para ser más exactos) el proyecto partía de mi amada, también por esto, Italia. De modo que el guion lo escribieron los excelsos Claudio Fragasso y su compinche-esposa Rossella Drudi… en un inglés que el reparto avisaba que no tenía ningún parecido con el modo en el que la gente real habla. Evidentemente los creadores no hicieron ni puñetero caso a las sugerencias de cambios en los diálogos. Menudos son ellos. Estaban haciendo ARTE y cuatro autóctonos mataos no iban a impedírselo.

 

La cara del niño ante las chorradas que le hace decir el guion. Pero ¿para qué engañarnos? lo tontuno de las conversaciones es uno de los puntos fuertes de la película. Una escena muy recordada es cuando el personaje de su hermana le da un rodillazo al novio mientras le dice "guárdate tus instintos para el baño".  

 

En obras de estas características y que adquieren cierto estatus de culto, habitualmente el enfoque de los autores se divide en dos. Están los que reconocen que estaban realizando productos alimenticios y oye, pues qué bien que hayan encontrado una segunda vida haciendo felices a personas vía carcajadas; mientras que otros se ponen estupendos señalando que en realidad son filmes muy profundos que no fueron bien entendidos en su momento. Adivinen a qué grupo pertenecen nuestros queridos Claudio y Rossella. Exacto, han acertado. Ahora aún es más “risas” escucharlos decir que Troll 2 habla de valores importantes como la unión familiar, que es una película “comparable a las de Bogart con Bacall” [sic] o que incide en problemáticas importantes como la de la alimentación. Esto último es especialmente bueno, ahora lo verán.

 

Fragasso y Drudi explicando donde tienen el "buzón de sugerencias". Estos dos firmaron el guion como Drake Floyd. Me parece un nombre muy guay para un personaje de "La llamada de Cthulhu". En el excelente documental "Best Worst Movie" (2009 dirigido por Michael Stephenson, el niño de la peli) también se ve lo peculiares que, en ocasiones, son las convenciones de Ciencia ficción y terror. En esto es así mismo recomendable la peli "Galaxy Quest" (Parisot, 1999).


Resulta que por muy auteurs que se nos pongan los miembros de la pareja, Drudi ha reconocido que, una de las principales inspiraciones para su guion, es que tenía por la época colegas a los que les dio por hacerse vegetarianos y eso la cabreaba un montón. Es que menudos sinvergüenzas de amigos, cambiaron el chuletón por el hummus y así las fiestas son una rollo, parece que pensó la perpetradora. De este modo tiró de uno de los motores que mueve el mundo, la inquina, y se dedicó con el texto a “trolear” (je je) a los amigos. Por eso en la película los malos son vegetarianos y están tratando todo el metraje que la familia protagonista se zampe alimentos, de un poco apetitoso verde fosforito, que los convierta en plantas a devorar. Desde luego una historia a la altura de Ciudadano Kane, no me digan que no. Una de las valiosas lecciones que se puede extraer del gozoso visionado del film es que si te vas de airbnb mejor llévate un bocata doble de mortadela, nunca se sabe. Además la fruta puede matarte. Gran peli de miedo, sobre todo para un nutricionista.

 

En el pueblo, llamado "Nilbog" (es decir, "Goblin" al revés, que es como se iba a llamar inicialmente la peli) solo se leen libros de cocina vegetariana. Allí es que son muy amantes de la hierba, incluso de fumársela, pues el actor que interpreta al dueño de la tienda de alimentación ha reconocido que en aquella época le daba a la marihuana pero bien y que no sabía exactamente donde se encontraba. Su personaje (o él mismo) es un tanto inquietante.Soy un ferviente defensor de la legalización, pero he de decir que si estás todo el día fumando porros... no me extraña que te encuentres un tanto confundido.  

 

Los habitantes de Nilbog, incluido el sheriff, están todo el rato ofreciendo comida asquerosa a los protagonistas. En este caso el agente se saca un sandwich del bolsillo que tiene pinta de estar florecido. Yo no lo tocaría ni con un palo, pero el lumbreras este se lo come.

Más escenas que nos dan alegrías alimenticias. En esta el abuelo detiene el tiempo (uno de sus poderes "porque sí") y técnicamente se resuelve diciéndoles a los actores que se estén quietecicos. Por supuesto canta por bulerías.

En efecto la cinta es un gran troleo, lo que convierte el título en especialmente adecuado, pero no se hiló tan fino a la hora de elegir el nombre. La verdadera motivación fue que delinc… digo productores bastante fogueados en el equívoco, como el también italiano Joe D'Amato, buscaban con los nombres hacer creer a los incautos que sus películas tenían que ver con otras que habían tenido éxito, especialmente grandes franquicias como Alien o Terminator, de modo que era habitual ver carátulas italianas en las que añadían un número al nombre famoso y a correr. De modo que llegabas al videoclub, veías un “T2” encima de un tipo que se parecía a Schwarzenegger y levantabas una ceja. A veces picabas y a veces no, o lo hacía tu tío. Y cada vez que sucedía unas monedicas caían en la residencia de Fragasso, lo que le permitía continuar con su importante labor artística. El director fue un profuso explorador de este alegre submundo cultural, en unas cuantas ocasiones junto a otro que tal, el inconmensurable Bruno Mattei. De modo que estas fuerzas de la naturaleza nos han hecho regalos de valor incalculable como Robowar (una alegre mezcla entre Terminator y Depredador), precisamente T2 (que en realidad es más copia, quiero decir homenaje, de Aliens) o Virus (así mismo subido al carro xenomórfico). Por supuesto no puedo dejar de recomendar tan magnas obras, fuentes inagotables de alegrías. Entre otras muchas que sería demasiado extenso desgranar aquí, porque esta gente más que en productoras parecía que trabajaban en una churrería.

 

Troll 1 también es una peli bastante recomendable. Entre otras cosas porque se rodó en Italia y al personaje del padre, que por cierto se llama Harry Potter, le encasquetaron un gorro del Betis. El hijo también se llama Harry Potter y se convierte en mago. Casualidad, ¿eh J. K?


Aunque se suele señalar que Troll 2 se llama así para aprovechar el tirón de Troll (verdad) y que no tienen nada que ver, esto es matizable. Viendo ambas da la sensación de que Fragasso y Drudi tomaron algunas ideas, pues en ambas las fuerzas del "mal" provocan chungas transformaciones en vegetales a sus enemigos. Por lo demás y esto es habitual en el cine "malote", las películas están muy descompensadas, con escenas malrolleras alternadas con otras de chistes tontorrones.
De hecho esta escena de transformación nos habla mucho de la labor de Fragasso como director de actores. Cuando el chaval de la maceta se empezó a quejar de que llevaba muchas horas  ahí de pie... el director solucionó el problema tapándole la boca con atrezzo.
  

 

Hay que reconocer que la 1  tiene escenas brillantes, como cuando el Troll malvado persigue a un "flipao" de las armas.

 

En fin, si tenían alguna duda de si hay que ver Troll 2, espero que este artículo les haya servido para disiparla. Y es que en parte, el éxito progresivo de estos productos tiene que ver con el hecho de que la vida tiene sus cosas tristes, pero también luminosas. Entre ellas juntarte con gente querida y pasarlo bien. Por eso este cine se ve con cariño y por eso gente como Fragasso, Drudi, Mattei o Fulci, nos acaban pareciendo entrañables, pese a que en el caso de Claudio, siga intentando venderci la motocicletta. Pero bueno, así es aún más divertido. 

 

La verdad es que lo del abuelo muerto es muy bueno, porque resuelve las crisis de manera "random": lo mismo le regala al chaval un cóctel molotov, que se pone a repartir hachazos o se tiene que ir a las 6 por motivos que nadie explica. A veces incluso se equivoca de espejo por el que salir, pero es que eso del teseracto es un lío. Que se lo pregunten a Nolan.

La encargada de efectos especiales y casi la única que sabía tanto italiano como inglés era Laura Gemser, colega de Fragasso y protagonista de Black Emmanuelle. Qué cosas.

Otra de las alegrías de la peli: nos encontramos con el ¿doble? de J. D. Vance haciendo de vegetariano (Ciencia ficción) con muy mala leche (realista). Aquí echándole la bronca a sucios europeos gorrones. En realidad unos cuantos miembros del reparto son mormones (ya se sabe, Utah) lo que no hace sino mejorar las múltiples derivadas de este "lokurón".


No lo hagas. No, no, ¡nooooooooooo! Por cierto, me encanta el cacharro ese de decoración con patitos. Muy de lista de boda de antes. 

 Hasta luego forasteros. Ya saben, este pueblo es muy tranquilo y queremos que siga así.

 


 REPARTO:

 

Michael Stephenson (Joshua Waits)

George Hardy (Michael Waits)

Margo Prey (Diana Waits)

Connie McFarland (Holly Waits)

Robert Ormsby (abuelo Seth)

Jason Wright (Elliot Cooper) 

Darren Ewing (Arnold)

Jason Steadman (Drew)

David McConnell (Brent)

Gary Carlston (Sheriff Gene Freak)

Mike Hamill (Bells)

Don Packard (Sandy Mahar)

Christina Reynolds (Cindy)

 

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ENLACES RELACIONADOS CON EL ARTÍCULO

 

―Documental "Best Worst Movie". Completo en archive.org:

 https://archive.org/details/bestworstmovie/Best+Worst+Movie.mkv

 

―Pódcast sobre "Troll 2":

https://www.ivoox.com/11-x-28-cine-malote-troll-2-floyd-audios-mp3_rf_144542316_1.html

 

LIBRO RECOMENDADO POR BLOGCALIPTUS PORQUE "MOLA ARMA DE CLÉRIGO". ES DECIR, "MAZO"