Mostrando entradas con la etiqueta teatro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta teatro. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de abril de 2026

Publicaciones "de antaño": La "Biblioteca Básica Salvat" (1969-1971)


A finales de los años 60 en España el Ministerio de Información y Turismo (o de «sí mismo» se decía, en referencia al uso que el ministro Fraga le daba para su propia promoción), convocó un concurso para la publicación de una colección editorial con el patrocinio de Radio Televisión Española. Dos empresas actualmente con solera en el ámbito impreso vencieron, una con sede en Barcelona —Salvat, fundada por los hermanos Pau y José Espasa junto a Manuel Salvat en 1869— y otra en Madrid —Alianza, desde 1966, por José Ortega Spottorno, quien luego creó el diario "El País"—, lo que supuso la llegada de la mítica colección "Biblioteca Básica Salvat", que hasta 1971 publicaría cien tomos.


Edificio modernista creado por el arquitecto y editor Pau Salvat i Espasa para que fuera la sede de la empresa a partir de 1916. Sita en la Calle Mallorca (Barcelona) 45-47-49. Otro de los hitos de la editorial fue la enciclopedia "Monitor. Enciclopedia Salvat para todos" de la que se calculan unas cifras de 300.000 ejemplares vendidos y para la que se creó una distribuidora propia: Marco Ibérica. Imagen con licencia CreativeCommons por Amadalvarez en Wikipedia.


En todos los tomos se incluye esta breve nota explicativa sobre el origen de la colección.


Uno de los edificios clásicos de la entrada a Madrid por la A2. Alianza pertenece a este grupo desde 1989. Creative Commons 0.

Cada uno de los libros lleva el subtítulo «libro RTV» en referencia al patrocinio de la televisión pública, unas guardas con la foto y dibujo de un templo clásico, así como una introducción por parte de una figura relevante que añadía su firma. Después de la larga posguerra y los efectos que esta tuvo en la ralentización de una creación cultural de calidad en España, cuando no la casi desaparición de la misma y la imposibilidad de adquirir determinadas obras foráneas, la Biblioteca Básica Salvat —y así me lo confirmó por ejemplo mi padre, nacido en 1952— fue una de las primeras oportunidades para acercarse a obras notables o maestras de muchas épocas diferentes, con traducciones correctas y un precio asequible (25 pesetas, que vendrían a ser unas 378 del año 1999 o unos seis euros actuales ajustando la inflación). Del éxito de la iniciativa da fe el hecho de que se calcula que el primer volumen, La tía Tula de Unamuno con prólogo de Julián Marías, vendió el millón de ejemplares, una cifra abrumadora.


La colección se divide en tres ámbitos: narrativa (cubierta naranja), teatro (azul) y ensayo (verde).


Detalle de la guarda y guarda volante de la cubierta. Motivo repetido en todos los tomos. (1)

El éxito provocó la publicación de colecciones emparentadas. He podido rastrear una "Biblioteca General Salvat", aparecida en 1972, con la novedad de obras en dos volúmenes (sucedió tanto con Emma  de Jane Austen  como con Jane Eyre de Charlotte Brontë) y curiosamente presentando algún título repetido, caso de Las cartas marruecas de Cadalso. También nos encontramos con otra "Biblioteca Básica" a comienzos de los 80. Aquí con una gran similitud en el listado respecto a la colección primigenia, pero así mismo con novedades, siendo una notable La metamorfosis de Kafka con prólogo de Luis Izquierdo (2). 








Arriba: Ejemplar de la "Biblioteca General", continuación de la "Básica" y parte de su listado. El diseño cambia y ya no aparece el templo. Abajo: Ejemplar de La metamorfosis en la colección de los 80.



En época de la primera colección tanto Salvat como Alianza eran empresas independientes, pero actualmente pertenecen ambas a la francesa Hachette Livre, la cual forma parte a su vez del grupo Lagardère el cual posee así mismo alguna compañía que fabrica armas. Interesante dato tal vez para comprender un poquito más al ser humano y el mundo en el que vive.





Detalles de los lomos. Como se puede observar, la selección es amplia, predominando la narrativa (de mucha calidad, con autores como Hammett, Pirandello, Wilde, Chejov…). Se añadieron títulos de la poco conocida por entonces Ciencia ficción, con "1984" de George Orwell o "2001" por Arthur C. Clarke. Esta última incluye imágenes de la película dirigida por Kubrick.





Aunque se puede leer la información de que las impresiones fueron en Estella, esto no sucedió con todos los tomos como se puede ver en infra:



Detalle de portada y la leyenda de la colaboración Salvat-Alianza






Detalle de los títulos y prologuistas, entre los que se puede encontrar a Miguel Delibes, Ana María Matute, Juan Benet… Carmen Martín Gaite prologa "El retrato de Dorian Gray", uno de mis libros favoritos y que leí por primera vez en esta colección.


Uno de los títulos más recordados y en el que podemos ver muestras del trabajo gráfico del Perich, Gila o Ibáñez entre muchos otros.  


Infra: D
etalle del final de la introducción en el número dedicado al humor gráfico y firma por Álvaro De Laiglesia.


(1) Aunque he pensado en alguno de los magníficos templos de Agrigento como modelo de la fotografía, no he encontrado ninguno que encaje. Gracias al usuario «The Marquesito» en el agregador de noticias Meneame, quien me apuntaba la posibilidad de que sea el templo de Poseidón en el cabo Sunion (Ática).

(2) Puede consultarse un listado de la "Bilioteca General" en la Wikipedia en gallego: AQUÍ. Respecto al listado de la Biblioteca General de los 80, ver la sección ¿Quiere saber más? El dato del prólogo de Luis Izquierdo para La metamorfosis lo he encontrado en el siguiente ENLACE.


Publicaciones de antaño: La "Biblioteca Básica Salvat" (1969-1971) © 2026 by Víctor Deckard is licensed under CC BY-ND 4.0

¿QUIERE SABER MÁS?

—Artículos sobre otras publicaciones "de antaño":

(La "Isaac Asimov Magazine")


("Don Miki")


("Micromanía")


("Historia 16")


("Cuadernos Historia 16")


("Nueva Dimensión")


("Anticipación")


("Grandes héroes")


(Librojuegos)


—Pódcast sobre "Cuadernos Historia 16", la "Asimov Magazine", la editorial "Fondo de cultura económica" y "Don Miki":


—Vídeos sobre publicaciones "de antaño":

(sobre el origen de "Elige tu propia aventura" y análisis de los números 1 a 20)


("Elige tu propia aventura" de los números 20 a 40) 


("Resuelve el misterio". Timun Mas, 1985-1987) 


("La máquina del tiempo". Timun Mas, 1984-1990)


(Colecciones de "Dungeons & Dragons" basadas en "Elige tu propia aventura") 


(Librojuegos curiosos)


("Isaac Asimov Magazine" en España)


("Historia 16" y "Cuadernos Historia 16")


("Nueva Dimensión")


—Listado de la colección de los años 80 en el blog "La flecha negra":

lunes, 10 de marzo de 2025

"HISPACON 69": LA PRIMERA CONVENCIÓN ESPAÑOLA DE CIENCIA FICCIÓN

 


La Ciencia ficción ha sido por desgracia un género maltratado en España, considerado como algo menor, un mero entretenimiento. Tal vez esta sigue siendo una opinión extendida incluso desde el ámbito de la intelectualidad, sea lo que sea eso, así que podemos imaginar como se veía a esta forma de expresión de modo generalizado durante el tardofranquismo (1). Sin embargo, contamos con varios elementos para reivindicar a una serie de figuras y eventos que en la historia cultural de nuestro país supieron ver en la Ciencia ficción el maravilloso género que es, también en sus vertientes políticas y filosóficas. Con el valor añadido de que, como en numerosas ocasiones las autoridades no sabían muy bien de qué iba todo aquello, algunos autores y editores avispados pudieron utilizar el género para salvar la censura (2).

 

Las autobiografías de Asimov y Pohl aportan numerosos datos para contextualizar las primeras convenciones estadounidenses. Foto propia.

Algunos de estos faros de conocimiento en nuestro país pueden encontrarse en obras concretas, como la posiblemente mejor adaptación fílmica de la novela Soy leyenda de Richard Matheson (Gómez Martín, 1967) (3) o en enventos como el que nos ocupa hoy, la “HispaCon” del año 1969: primera convención nacional de aficionados, creadores y editores en el ámbito de la Ciencia ficción y que se celebró en Barcelona entre los días 6 y 8 de diciembre. Fue un empeño que reflejaba el ímpetu y esfuerzo de una serie de personas e incluso empresas (como la editorial Edhasa con su línea especializada Nebulae) que contribuyeron a generar obras españolas de género, así como la difusión de autores imprescindibles foráneos, en unas condiciones realmente complejas como eran las ofrecidas por una dictadura basada en parámetros nacionalcatólicos, pese a los tímidos elementos aperturistas en el ámbito cultural a los que se vio obligado el régimen franquista.

 

 De forma muy significativa, el primer título de la colección Nebulae fue “Yo, robot”. Gracias a esta iniciativa editorial también se conocieron autores de la relevancia de Matheson o Ursula K. Leguin. Foto propia.

Esta fecha suponía un retraso de unas tres décadas respecto a la institucionalización de las convenciones nacionales por ejemplo de los Estados Unidos, país que con su primacía cultural en el denominado mundo “occidental” —sobre todo tras la 2ª Guerra Mundial— marcaría el paso en el establecimiento de muchas tendencias. En este tema son imprescindibles autobiografías como las de Isaac Asimov, así como las del editor y escritor Frederik Pohl. Ambos se conocieron precisamente en una de estas concentraciones —aún local— en 1938, y que por un lado anticipaba la llegada de la crucial y aún existente WorldCon (que otorga los premios “Hugo”) mientras que por otro nos señala ya la relevancia de la política en la Ciencia ficción y el debate al respecto dentro de esta forma de expresión. De hecho tanto Pohl como Asimov estuvieron entre “Los Futurianos”, partidarios del posicionamiento político dentro del género (4). Este tema anticipaba también la habitual disparidad de enfoques incluso en el plano organizativo, escribiendo el autor de Yo, Robot lo siguiente al respecto:

El 18 de septiembre de 1938 conocí, por primera vez, a otros aficionados a la Ciencia ficción. Sin embargo, entre la primera invitación y la segunda tarjeta en la que se me daban instrucciones para llegar al lugar de la reunión, había habido una escisión en el club de Queens, y un pequeño grupo disidente había formado una nueva organización. (Con el tiempo, llegué a darme cuenta de que los aficionados a la Ciencia ficción eran un grupo discutidor y pendenciero y que los clubes estaban siempre dividiéndose en facciones hostiles).

Asimov, 1992. p.60.



 Los Futurianos en 1938 y la, tal vez primera convención de Ciencia ficción de la historia, celebrada en Philadelphia en 1936. Hubo nueve asistentes entre los que se encontraba Frederik Pohl. (Ibid, 1978). Foto propia.

Aunque como vemos, la corriente de personas atraídas por esta literatura fue más tardía en nuestro país, los rasgos generales van a repetirse. Por ejemplo con esta tendencia a la separación, que no estuvo ausente en la conformación de la comunidad aficionada en España y de la que se hizo eco la completa crónica de la HispaCon que hizo la revista Nueva Dimensión, a la que hay mucho que agradecer en la conformación de una base de personas con interés por el género y como soporte para la creación de nuevas obras en el mismo. En ese sentido, en el revelador apartado “Los problemas de un Fandom que crece”, Luís Vigil escribía:

Una de las perspectivas más interesantes de la recien celebrada HispaCon ha sido el sacar a la luz un aspecto que —a algunos— ya nos venía preocupando desde que creímos atisbar su inicio: la escisión del fandom nacional (…) Por una parte han existido los que (…) han pretendido obtener una hegemonía sobre el fandom del país: los partidarios de la “colonización” del resto de España (…) Quedaban otros enemigos: los que no se querían integrar.

Nueva Dimensión 13, enero-febrero de 1970, pp. 141-142.

 

 Supra: número 13 de Nueva Dimensión, en el que se hace un profuso repaso a la HispaCon. Infra: Luis Vigil recibiendo una medalla por su labor de divulgador. Foto propia. 


Este texto es de extrema importancia para el estudio de la Ciencia ficción en España. Por un lado Luís Vigil quien estaba al frente de la publicación, junto a Sebastián Martínez y Domingo Santos, pone de manifiesto esta tendencia a la disgregación que ya se había hecho patente en los Estados Unidos y de la que se reía el “buen doctor” Asimov. Por otro lado el uso del lenguaje es interesante, al poderse apreciar el uso temprano de palabras de procedencia inglesa, como fandom, indicativo de la comentada hegemonía cultural del mundo estadounidense, al menos en el área de la Europa occidental, aunque esta asunción no debería implicar minusvalorar las obras autóctonas y su valor. 

 

  La C.L.A. (Círculo de Lectores de Anticipación) fue crucial en el registro de aficionados a la Ciencia ficción y en la organización de la HispaCon. Nueva Dimensión hizo publicidad al respecto. Foto propia.

 

La búsqueda de una implicación política del género, que como hemos señalado ya estuvo en “Los Futurianos” estadounidenses, también ha tenido reflejo en la Ciencia ficción española pese al ámbito limitado de la misma, y es rastreable así mismo en la primera HispaCon, sobre todo a través de la representación de Sodomáquina, obra teatral del italiano Carlo Fabretti, la cual según algunos investigadores bebe de la tradición distópica de obras como Nosotros de Zamiatin, o de las más conocidas 1984 o Un mundo feliz (5). Todo ello apoyándose en un elemento que ya puso de manifiesto por ejemplo Frederik Pohl, quien hasta el pacto Molotov-Ribbentrop formó parte del Partido Comunista e incluso falsificó su edad para intentar combatir en la Guerra Civil Española. Prueba en este contexto pudo ser el mismo Fabretti, quien tuvo conexiones con la misma organización y recibió permiso de las autoridades para la representación, aunque por otro lado sufrió enormes trabas para la organización de la segunda HispaCon, prevista el año siguiente en Madrid y de la que en gran medida estaba al cargo, pero que seguramente debido a presiones del poder tuvo que cancelarse (6). El compromiso social de la obra queda de manifiesto con alguno de sus fragmentos, como la acusación que se hace al protagonista, condenado a la “desintegración” entre otras cosas por:


Se te acusa de leer
Se te acusa de escribir
Se te acusa de sonreír
Se te acusa de soñar
Se te acusa de barbudo

(…)

Se te acusa de vegetariano
Se te acusa de consumir poco
Se te acusa de no ver la TV
Se te acusa de no ir al fútbol
Se te acusa de no creerte las noticias


Teatro, ciencia ficción y distopía en la España tardofranquista:
Sodomáquina (1970), de Carlo Frabetti (Miguel Carrera Garrido, p.11)

 


  Momento de la representación de la obra durante la HispaCon. El robot puede recordar a otra obra clave de la Ciencia ficción con mensaje político, “Ultimatum a la Tierra” con el entrañable (y potencialmente destructivo) Gort. Fotos propias.




Fragmento que nos da también la posibilidad de ver reminiscencias provinientes de autores como Richard Matheson con su, precisamente, Soy Leyenda y lo alejaría tal vez de otros con los que también se ha comparado como Kafka, del que posiblemente está ausente cualquier asidero ideológico. En cualquier caso, es la prueba de ese compromiso político en el que la Ciencia ficción tiene mucho que decir y que ha contado con insignes —y muy diferentes— representantes, desde el mencionado Pohl a los hermanos Strugatsky pasando por Ursula K. Leguin. Sodomáquina fue publicada en el número 15 de Nueva Dimensión, un especial sobre teatro, así como en Lo mejor de la Ciencia ficción española, antología dirigida por Domingo Santos. (Martínez Roca, 1982). Por cierto que esta figura también estuvo muy presente en la difusión de un ámbito cultural naciente, el rol, por ejemplo traduciendo nada más y nada menos que la Segunda Edición del crucial Advanced Dungeons & Dragons editada por Zinco (Vigil, quien trabajó también para la misma compañía, llegó a ser director de la revista Dragón).


 Edición española del Manual del jugador de AD&D con detalle de los créditos, en los que aparece Domingo Santos. Fotos propias.

Por lo tanto y pese a las dificultades de su organización, podemos afirmar a través de la observación de la primera HispaCon, que en España gracias al trabajo de una serie de aficionados y creadores especialmente comprometidos, se empezó a popularizar un género que repetía aciertos, errores y dinámicas de la potentísima Ciencia ficción estadounidense, pero con particularidades propias dignas de un mayor reconocimiento, desde la creación de Nueva Dimensión —revista que poco tenía que envidiar a las foráneas más importantes— a la creación de obras españolas que seguramente merecerían un mayor reconocimiento de las autoridades culturales de nuestro país, las cuales lejos de ser pioneras en ese sentido aún parecen arrastrar el viejo tópico de identificar Ciencia ficción con un género poco relevante. Labor además con el añadido señalado de las dificultades de un país que aún sufría una larga dictadura. Y eso que no solo hubo editores de primer orden o textos reseñables, sino que también en el ámbito gráfico España dio artistas interesados por la Ciencia ficción de primer orden mundial, como Carlos Ezquerra o los ya muy presente en época de la HispaCon, Carlos Giménez y Josep Mª Beà. Podemos ver en este sentido la lista de galardonados en 1969:

—Premio a Editora y Distribuidora Hispano Americana S. A., por su destacada labor como pionera en el campo de la ciencia ficción española, por su colección Nebulae.

—Premio a Carlos Giménez, por su obra gráfica en el campo de la ciencia ficción.

—Premio a Jaime Rosal del Castillo, por su labor como faneditor y fundador del CLA.

ND, Ibid, p.139.

 

 Ilustración de Carlos Giménez para Nueva Dimensión. Foto propia.

En este sentido, desde Podcaliptus nos gustaría reconocer el duro trabajo de todas estas personas que lograron abrir el camino de un género visto en España por numerosa gente, incluso medio siglo después, como algo secundario en el ámbito cultural. Y en un entorno político con el que lo mejor que podía ocurrir es que se mostrara indiferente. Entre unos motivos y otros la HispaCon no se ha normalizado en su periodicidad anual desde 1991. Está claro que todavía queda mucho que hacer desde el ámbito público, siendo aún llamativo que una colección como Nueva Dimensión no se encuentre aún digitalizada por la Biblioteca Nacional y con libre acceso vía Internet. En cualquier caso, todas estas dificultades sirven para poner en un mayor valor —si cabe— el esfuerzo de personas como Vigil, Santos, Fabretti, Giménez y Martínez entre otros.

 



 Detalle de la cronología de las primeras HispaCon. Fuente Wikipedia. Entrada Hispacon.


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual 4.0 Internacional.

Las imágenes se acogen a la misma licencia.


(1) Pese a la labor de reivindicación de figuras como Rosa Montero o Jose Luís Garci. Para un marco general, Carrera, 2021, pp. 1-2.

(2) Pohl, 1978.

(3) Se trata de un mediometraje realizado como proyecto en la Escuela Oficial de Cinematografía y recuperado gracias al proyecto “Doré en casa”.

(4) Asimov, 1992. p.60: “Este grupo (Los Futurianos) se había separado porque eran activistas que pensaban que los aficionados a la ciencia ficción debían adoptar posturas más antifascistas, mientras que el núcleo mayoritario sostenía que la ciencia ficción estaba por encima de la política. Si hubiese sabido algo de la ruptura, me habría puesto sin dudarlo del lado del grupo escindido, así que, de todas formas había llegado al lugar adecuado“.

(5) Carrera, 2021. p.19.

(6) Merelo, 2006: El motivo real es que no se permitía a Carlo Fabretti organizar nada, porque se suponía que iba a derivar en una concentración política anti-régimen. Se tuvo tiempo de avisar a los asistentes de fuera de Madrid para que no efectuaran el viaje.


¿QUIERE SABER MÁS?

—Asimov, I. Autobiografía. (1992, Barcelona: Ediciones B)

—Pohl, F. The Way the Future Was. A Memoir. (1978, New York: Ballantine Books)

—Carrera Garrido, M. Teatro, ciencia ficción y distopía en la España tardofranquista: Sodomáquina (1970), de Carlo Frabetti. En 2021, “Alambique: Revista académica de ciencia ficción y fantasía”. Enlace:

https://paperity.org/p/199492312/teatro-ciencia-ficcion-y-distopia-en-la-espana-tardofranquista-sodomaquina-1970-de-carlo

—Sobre la labor cultural de Domingo Santos también es muy interesante el papel que tuvo como uno de los directores de la Asimov Magazine en España. Lo contamos aquí:

https://podcaliptus.com/2021/09/23/publicaciones-de-antano-asimov-magazine-forum-1985-86/

—Sobre la versión española de Soy leyenda:

https://podcaliptus.com/2021/03/03/soy-leyenda-de-matheson-y-sus-versiones-cinematograficas-arte-y-filosofia-con-chorreras-en-el-analisis-filmico/

—Análisis del número 15 de Nueva Dimensión, dedicado al teatro:

http://www.literaturaprospectiva.com/?p=9007

—Artículo que hace referencia a la historia de todas las HispaCon (Merelo, 2006. :La Historia de las HispaCones en la web “Libro de notas”.

—Papel de Nueva Dimensión y de Luís Vigil en el ámbito del rol:

https://roldelos90.blogspot.com/2022/10/nueva-dimension-la-revista-de-ciencia.html

https://roldelos90.blogspot.com/2019/12/nos-ha-dejado-luis-vigil.html?m=1


LIBRO RECOMENDADO POR BLOGCALIPTUS PORQUE "MOLA ARMA DE CLÉRIGO". ES DECIR, "MAZO":